La liberación del mosquito transgénico se ha pospuesto hasta mediados del mes de marzo.
La decisión se ha tomado debido a que se realizan pruebas en laboratorios con el cargamento de huevecillos recientemente enviado por la compañía Oxitec, explicó Néstor Sosa, director del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudio de la Salud (Icges).
El experimento se llevará a cabo en la comunidad de Nuevo Chorrillo, distrito de Arraiján, a pesar de un comunicado emitido por GeneWatch UK, que ha advertido que la liberación de millones de mosquitos transgénicos no debe efectuarse en Panamá hasta que la población haya sido debidamente informada de los riesgos.
Entre los riesgos que destacan están que el zancudo genéticamente manipulado se introduzca en la zona del Aedes albopictus, una especie más invasiva, y que se produzca un aumento del número de casos de dengue grave.
GeneWatch es un grupo sin fines de lucro que supervisa la evolución de las tecnologías genéticas de interés público, cuya directora, la doctora Helen Wallace, ha señalado que antes de comenzar los experimentos se debe solicitar el consentimiento informado de la población.
Al respecto, Sosa argumentó que por tres años se realizaron estudios en Panamá, evaluados por el Comité Sectorial de Bioseguridad, en los que se cumplieron todas las reglas y controles, y se respondieron todas las interrogantes sobre esta nueva herramienta.
Dijo que muchas de las informaciones que difunde Wallace no tienen fundamento científico. “Son acusaciones infundadas, algunas ilegítimas”, sostuvo.
Para los preparativos de la liberación se contará con el apoyo de expertos de Inglaterra y Brasil, los cuales deben estar llegando al país en una o dos semanas.
Carnavales seguros
A pesar de la imagen que está teniendo Panamá a nivel internacional, debido a la cadena televisiva CNN que divulgó recientemente la situación en suelo istmeño, las autoridades de Salud no han decidido suspender los Carnavales, a celebrarse del 1 al 4 de marzo en distintas regiones del interior del país.
Carlos Gálvez, director general de Salud, reiteró que la celebración diaria de estas fiestas está sujeta a previas inspecciones del ministerio.
Para ello, los municipios deben cumplir con cuatro requisitos fundamentales. El primordial es limpiar antes y después el área de los culecos, que los tanques cisternas tengan agua clorada, que todos los puestos cuenten con carné de salud y baños ambulantes.
El doctor adelantó que pronto iniciarán un medida en conjunto con la Alcaldía de Panamá y la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario, para que luego de que se peine un sector, se pase fumigando.
A la fecha se han registrado 13 defunciones. En 2013 murieron cuatro personas del distrito de San Miguelito, dos de Panamá Este y uno de la provincia de Colón. Entre tanto, este año la cifra ascendió a seis. Dos de los casos reportados son del corregimiento de San Francisco, uno en Altos de Betania, uno en Las Cumbres, uno en Tocumen y uno de la provincia de Herrera.