Empeora la situación carcelaria y la violación de los derechos humanos de los detenidos.
Un informe de la Defensoría del Pueblo, indica que el excedente de internos en los centros penitenciarios supera los 3 mil reos, cifra que ubica a Panamá con la población per cápita penal más alta de América Latina con 9.23%.
El derecho a la salud y el abuso policial son tratados con mayor frecuencia y constituye parte de los problemas que a diario enfrentan los privados de libertad.
Revela que las actuales infraestructuras penitenciarias son improvisadas e inadecuadas y no reúnen el mínimo de las condiciones sanitarias.
Agrega que de manera recurrente se transgreden los derechos del detenido, reconocidos y regulados en la Ley 55 que reorganiza el Sistema Penitenciario Panameño.