En medio de la incertidumbre por conocer a quién le corresponde asumir el costo del daño ocasionado en el acceso este al puente Centenario, que colapsó en diciembre de 2010, se dio la apertura oficial de la vía.
Después de 10 meses de trabajos a cargo de la española Fomento Construcciones y Contratas (FCC), por 30 millones de dólares, el ministro de Obras Públicas, José Federico Suárez, autorizó el paso de los conductores que se dirigen al oeste por el Centenario.
Antes de la apertura, Suárez inspeccionó el lugar y solicitó a la compañía ajustar detalles técnicos junto a los inspectores de la Autoridad del Tránsito, para que se permitiera en horas de la noche el tránsito vehicular sin inconvenientes.
Paralelo a la reapertura se procedió al cierre de la vía que conduce a la ciudad para ejecutar trabajos de reparación de 72 losas en un tramo de mil 270 metros.
El titular del MOP calcula que las labores culminen por completo en dos semanas, y están bajo el mismo contrato que asumió FCC para la reparación de la vía.
Investigación.
Aunque el ministro del MOP dijo públicamente que existen cinco componentes que tienen responsabilidad directa sobre los daños ocasionados al puente Centenario, entre ellos, la empresa CUSA, que debían asumir los costos, las investigaciones bajaron la velocidad.
El 28 de septiembre pasado, en una inspección en la vía de acceso al puente, Suárez se desvinculó del tema al señalar que “el ministerio no es un juzgado, no es un juez”, refiriéndose a la responsabilidad del daño.
El titular manifestó que existe una investigación de oficio que desarrolla en principio la Contraloría y auditores internos del MOP.
“Pronto pasará a la procuraduría, los juzgados determinarán quién pagará”, enfatizó el ministro.