Hugo Polo, vocero de los conductores de las rutas norte de la ciudad de Panamá, indicó que las autoridades nacionales estarían evaluando el funcionamiento del sistema de buses articulados, pero con la implementación de medidas para que los automovilistas dejen sus vehículos y se les obligue a utilizar el nuevo transporte colectivo.
Según Polo, quien participó en una conferencia regional sobre el transporte urbano en San José, Costa Rica, junto a representantes de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) y expertos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), éstos sugirieron que la excesiva presencia de autos en las ciudades centroamericanas debe reducirse, aplicando la elevación del impuesto de la gasolina a unos B/.5.00 para que los conductores privados dejen sus carros en casa y aborden el Transmilenio.
"En la región, una de las estrategias para que el sistema (de buses articulados) sea rentable, porque es una inversión de millones, es que a los ciudadanos se les va a aumentar el impuesto de la gasolina, para tratar de que aquellas personas que vayan en sus carros privados les sea más difícil tratar de trasladarse en su vehículo particular", advirtió el dirigente transportista.
Según directivos de la ATTT, la primera línea del Transmilenio estará en operación a mediados del 2007 .