ASEGURANDO sin titubeos que "hoy día la Asamblea Nacional es una de las entidades de mayor transparencia en la administración pública panameña", Jerry Wilson Navarro está a sólo unos días de culminar su gestión, en medio del malestar general.
La aprobación de leyes consideradas antipopulares, han generado descontento, así como los constantes escándalos que giran en torno a la institución.
Muy preocupado por convencer, así lo percibió Panamá América. En todo momento insistió en el tema de la transparencia, elemento que adjudica al hecho de que todos los actos de la Asamblea Nacional, tanto administrativos como legislativos, están en la página web de la institución.
"Es una asamblea abierta. Si hoy se nos critica por algunos actos, es gracias a que esos actos se conocen", reiteró.
P.A. ¿Qué tal fue su gestión como presidente de la Asamblea?
J.W. Fácil no fue, difícil tampoco.. Diría que un poco compleja.
P.A. ¿Cuántos proyectos aprobaron?
J.W. Aprobamos 40 leyes, muchas de ellas, de importancia capital. Tal vez en pocas oportunidades, en un mismo período, se tratan temas legislativos de tanta importancia.
P.A. ¿Cuáles fueron las mayores dificultades que enfrentó?
J.W. Situaciones de carácter personal de algunos diputados que lamentablemente empañaron un poco el funcionamiento de la Asamblea, como fue el caso de las exoneraciones de autos y el que la ciudadanía cuestione, injustamente por falta de conocimiento, la mecánica interna de la institución.
P.A. Háblenos de sus antecendetes en estas funciones.
J.W. Fui presidente de la Asamblea en 1984. Me tocó ser diputado durante la estructuración de este órgano. Veinte años después me ha correspondido jugar un rol en situaciones totalmente distintas.
P.A. Reconoce que las situaciones eran completamente distintas.. Si en aquel tiempo no había democracia y ahora sí, entonces, ¿usted realmente ejerció como presidente de la Asamblea en 1984?
J.W. Efectivamente y con amplias libertades.. No es lo que la gente se imagina. Eso de que había una ingerencia directa de los militares no es cierto y eso se lo pueden decir, incluso, los diputados de oposición.
P.A. ¿Qué se le quedó en el tintero?
J.W. Muchísimas cosas, entre ellas, la modificación al Reglamento Interno de la Asamblea, para hacerla más dinámica, pero teníamos que partir de estos aspectos de transparencia y de participación ciudadana. También teníamos planes de mejorar la condición física de la entidad con un nuevo edificio.
P.A. Al principio de su gestión dijo que limpiaría la imagen de la Asamblea, pero además del tema de las exoneraciones y el supuesto caso de contrabando de un diputado, hubo también tráfico de droga entre miembros de la seguridad.. ¿Qué pasó?
J. W. Mire usted.. Salió a relucir todo eso, pero, ¿y por qué? Porque tenemos una Asamblea transparente, sin ocultarle nada a nadie. Cuando fue necesario, se abrieron las puertas para que las autoridades entraran e hicieran la investigación. Eso es transparencia.
P.A. Se apuesta que el tema de las exoneraciones será archivado, que ni se investigará ni los diputados modificarán su reglamento..
J.W. El primer paso lo dio la Asamblea.. Nosotros abrimos nuestras entrañas a la investigación y suspendimos las exoneraciones temporalmente, incluso, se discute eliminarlas o restringirlas. Si me preguntas mi posición, estoy a favor de la eliminación total, pero porque simple y llanamente no hay la comprensión de la ciudadanía.
P.A. ¿Comprensión de la ciudadanía o porque los diputados no saben hasta dónde deben llegar?
Por comprensión de la ciudadanía y por el abuso de algunos diputados.
J.W. Su sugerencia para el próximo presidente de la Asamblea..
Continuar con el fortalecimiento institucional y eso incluye ser cada día más transparentes, procurar eficiencia y cercanía a la gente.