LA DEMANDA por el acero aumenta cada día. Diariamente es común ver en las distintas calles de la ciudad a cientos de vendedores que se acercan a los centros de acopio para obtener algo de dinero con la venta del preciado metal.
Carlos Joel Briceño, administrador de un centro de acopio de materiales para reciclar, dijo que los hierros recibidos en su empresa son enviados directamente a la India para ser manufacturados y devueltos a nuestro país a través de materiales de diversa índole.
Tubos de gran tamaño, especies de bobinas, vigas y hierro en general, son amontonados para su posterior traslado.
En el área hay otros cuatro centros de acopio que realizan actividades similares. Esta industria ha revolucionado el comercio local.
La empresa que dirige Briceño inició operaciones en febrero y desde entonces se reciben con frecuencia entre dos y tres toneladas de hierro que son recogidos de diferentes partes de la ciudad y del interior del país, para ser sacados hacia el exterior.
Como resultado, cada semana se estaciona un contenedor a un costado de la Policía Técnica Judicial de Ancón, donde una cuadrilla de 14 intrépidos estibadores carga el material y recibe un ingreso de 15 balboas por hacerlo. El contenedor es transportado hacia Colón y sale con destino a la India.
Es una industria próspera que ha obligado a expandirse poco a poco. Antes trabajaban a escasos metros de donde laboran actualmente (en una esquina de la avenida Nacional), pero la demanda de acero los ha empujado a buscar mayor amplitud, pues reciben materiales de la construcción y hasta piezas de vehículos pesados.
El hierro o acero se vende a tres centésimos la libra, mientras que la tonelada (equivalente a 2, 200 libras) se comercializa entre 110 y 120 balboas, dependiendo de la libre oferta y demanda.
A juicio de Briceño, la empresa que ellos llevan adelante no recibe hierros marcados, es decir, que pertenezcan al Estado o la empresa privada, porque, por lo general, este tipo de mercancía trae problemas con las autoridades.
"Desde que nosotros hemos abierto, siempre hemos tenido como norma no aceptar materiales marcados. A cambio viajamos a los lugares cercanos como Capira y Chepo, para comprarlo directamente a los propietarios y adquirirlo en lotes y transportarlo hasta el local", aseguró Eduardo Briceño, hermano y también copropietario de la empresa.
Sin embargo, como cualquier otro negocio, a veces no se gana mucho y esto es por la caída de los precios que se registra en el exterior.
Transportan material de reciclaje hasta la India
El negocio del momento en panamá es el reciclaje.