Nación

Transporte interno, otra calamidad

El transporte interurbano (microbuses) de las barriadas se ha convertido en el dolor de cabeza de las personas que tienen que soportar a diario el calvario que significa viajar en ellas.


EN REITERADAS ocasiones los moradores de Villa Lucre, Brisas del Golf y Costa del Este, han expuesto al Panamá América lo torturante que resulta tanto esperar como montarse en las populares "chivas". Según los usuarios, el principal problema que presentan es que las áreas residenciales han ido creciendo en su población, mientras que la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), no hace nada.
Sergio Andrés, quien reside en Brisas del Golf, se siente una víctima más del transporte interno de ese sector, al igual que cientos de personas que carecen de un carro.
Según Andrés, el interior de los buses se encuentran en pésimas condiciones, a parte de que nada más son tres.
"Los conductores son lo más groseros y desorganizados que pueden haber, porque ellos acomodan el servicio a sus necesidades y no a la de los usuarios", asegura.
Recuerda Sergio Andrés que en una ocasión llegó a esperar el bus a las 7: 30 p.m, sin embargo, este nunca llegó porque los propios conductores son quienes establecen hasta qué hora le es conveniente trabajar.
Por una situación similar atraviesa Carmen Araúz, quien vive en la urbanización Villa Lucre. Afirma que varias veces, sobre todo los fines de semana y fechas de quincena, le ha tocado tomar taxi para llegar a su casa.
En esas fechas, los conductores de Servicio de Transporte Urbano de Villa Lucre (SETRUVIL) dejan de ofrecer el servicio hasta las 11: 00 p.m. como se acostumbra.
Según Araúz, lo peor fue una ocasión en que tuvo que esperar un bus por hora y media en la piquera ubicada en Balboa, sin embargo, no le quedó de otra que tomar un taxi en conjunto con 4 de las 15 personas quienes también estaban a la espera.
El caso de Costa del Este es diferente a los dos antes expuestos, sin embargo, la espera por un bus en el lugar se puede convertir en todo un calvario al caer las 2: 00 p.m.
En este punto la falta de buses no es el problema, pues según comentan, existen aproximadamente 28, pero los propios conductores explican que no se dan abasto para la gran cantidad de personas que viven en el área.


María Rodríguez contó a Panamá América que ella en varias ocasiones ha tenido que esperar desde las 5:00 p.m. hasta las 7:00 p.m. para poder salir, luego de un arduo día de trabajo.
"Es un problema salir de Costa del Este a la hora que salen todos los trabajadores, porque como son tantos y los buses tan pequeños, no se dan abasto", manifestó Rodríguez.
Pero el problema es peor en otros lugares como Villa María y Tierra Prometida, en donde los vehículos coasters o chivas han optado por no entrar por el pésimo estado de las calles.


María Elena Ortega, quien vive en Villa María, explica que la única opción que tiene para su casa es viajar en la parte trasera de un pick up como si se tratara de una vaca o un puerco.
Ortega señala que esa es la única alternativa de transporte, y explica que cada vez que se monta en esos carros lo hace con temor, porque no le brindan de seguridad a los usuarios.
Panamá América trató de entrevistar a Mirna de Alemán, jefa encargada de Servicios de Transporte Público de la ATTT desde el 30 de octubre pasado, sin embargo, la oficina de Relaciones Públicas de la entidad, informó que nadie más podía dar entrevistas si no se trataba de Severino Mejía, nuevo director de la institución.

 


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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