En medio de empujones y gritos el abogado de Roberto Grajales, Justino González fue sacado de la piquera de Veranillo por unidades de la Policía Nacional.
Los transportistas no aceptaron hablar con González ya que alegan que su representante (Grajales) no es el dueño de los terrenos que han ocupado por más de treinta años.
Hasta el momento no se ha hecho efectiva la medida del desalojo.