Esta mañana los transportistas de la piquera de Veranillo decidieron suspender el servicio como medida de protesta a los altos niveles de violencia y delincuencia que golpean a ese sector.
Los transportistas solicitan mayor seguridad por lo que en estos momentos sostienen una reunión con las autoridades locales del distrito de San Miguelito.
Sugieren a las autoridades la colocación de cámaras de vigilancia y policías civiles en el recorrido de la ruta.
Antes de entrar a la reunión los transportistas decidieron suspender el paro para no afectar a más usuarios.
La flota de la piquera de Veranillo está conformada por 250 buses.