Frustrados con el sistema de justicia, un grupo de transportistas de Vacamonte piqueteó ayer los predios del Grupo Ricardo Pérez, en la vía Brasil, al que acusan de haberlos estafados por venderles buses defectuosos como si fueran de primera a finales de los años 90.
Raúl Lasso, uno de los manifestantes que compró una de las unidades financiada en 120 mil dólares, narró que hasta los juguetes de sus hijos los secuestró la empresa por dejar de pagar la letra del autobús Asia, modelos Cosmos, que denominó "cajón de la muerte".
Entretanto, el Grupo Ricardo Pérez en un comunicado condenó la utilización "demagógica" e interesada del dolor humano de los manifestantes, que demuestran una vez más su falta de respeto a los usuarios del transporte público. Aclararon que el autobús siniestrado la pasada semana no fue comercializado por sus empresas.