El gerente del Banco Nacional de Panamá (BNP), Bolívar Pariente, indicó ayer que le corresponderá a la Autoridad Nacional del Tránsito y Transporte Terrestre y al Ministerio de Gobierno, redefinir la política del transporte del país, ante la apatía de los buseros a los préstamos que otorga esta entidad crediticia. Advirtió que doce veces ha cambiado el BNP la política de los préstamos a fin de darle respuestas y mejorar el panorama a los transportistas, sin embargo, el programa de mejoramiento y renovación de la flota vehicular no avanza.
"Hemos cambiado las políticas entre diez o doce veces para adentrarnos a las necesidades de los conductores, pero el asunto no está en la política de crédito del BNP", recalcó Pariente. Señaló que tenían previsto que unos 1,100 transportistas se acercaran a solicitar los préstamos, no obstante, sólo el diez por ciento lo ha hecho.
Detalló que es frecuente que se aprueben los préstamos y cuando ya están a punto de ser desembolsados se arrepienten de la transacción. "Lo cierto es que el programa se ha detenido y los transportistas no se acercan a realizar las solicitudes", agregó. Manifestó que los transportistas quieren que se les apruebe hasta B/.20 mil, pero para pagar deudas, y tienen autobuses con un valor de B/.5,000.
Planteó que el préstamo es para reparación de equipos o adquisición de unos nuevos, y no para pagar deudas. Un informe de la Unidad Especializada de Crédito de Transporte Urbano de la ciudad de Panamá destaca que de los B/.30 millones destinados por el Gobierno Nacional para mejorar y renovar la flota vehicular, sólo se han aprobado 21 préstamos, de los cuales se han desembolsado tres por un monto de B/.78,153.74.
El informe establece que una de las dificultades que ha presentado el programa es que la mayoría de los transportistas requieren préstamos para cancelar a otras organizaciones financieras, con deudas que superan de dos hasta cinco veces el valor del equipo ofrecido en garantía.