Un grupo de transportistas dieron un plazo de treinta días al gobierno para que responda a unas peticiones que hicieron para mejorar la situación que enfrentan ante las constantes alzas de los precios del combustible.
El grupo, encabezado por el dirigente transportista de la Provincia de Colón Gustavo Bécquer, fue recibido por el asesor presidencial Pío Castillero y le presentaron una solicitud que incluye el congelamiento de los precios del diésel, en dos dólares, para el transporte colectivo, y 2.50 para el selectivo, la conformación de leyes especiales para los trabajadores del volante y financiamiento para la compra de los repuestos para sus vehículos.
La propuesta de ese grupo de transportistas es distinta al aumento de pasaje, solicitado por la Cámara Nacional de Transporte (CANATRA) la semana pasada, debido a que ellos consideran que incrementar la tarifa no solucionará el problema, debido a los cambios continuos en los precios de los derivados del petróleo, y perjudicará a la población.
Por otra parte, Bécquer aseguró que, en caso de que la CANATRA decida convocar a un paro, si el gobierno no responde a sus peticiones, ellos no lo apoyarán por la diferencia existente en sus planteamientos.
Ese grupo de transportistas esperará hasta el 18 de febrero para obtener una respuesta. En caso contrario llevarán a cabo acciones de protesta.