Nación

Tras la pista del ruido

Además del manejo desordenado, los conductores recurren aluso de las troneras sin ningún reparo.


Panamá tiene otro récord, pero esta vez, uno que no es motivo de orgullo y que pese a los llamados de atención, sigue presente.
Es una de las ciudades más ruidosas del mundo, según estudios realizados por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y la Universidad de Panamá y aunque lo anterior se ha discutido en los últimos días, todo parece indicar que no se ha creado conciencia, todavía.
Panamá América comprobó durante un recorrido por la ciudad que los "diablos rojos" ignoran las leyes y las campañas.
Los buseros suenan las troneras a cuanto carro le pase por el frente. Eso se observó en la vía España, justo en la Plaza Concordia; en Calle 50 y por supuesto, en las inmediaciones de la Universidad de Panamá.
Es entonces cuando la salud entra en escena. La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece unos 65 a 70 decibeles como promedio, pero Panamá sobrepasa los niveles de ruido permitidos.
Lamentablemente quienes se expongan a niveles superiores a éstos constantemente, pueden sufrir de estrés, disminución del rendimiento intelectual y de la concentración, agresividad y perturbaciones del sueño, así como daños irreversibles al sistema auditivo. Esto, según estudios médicos.
Igualmente especialistas del departamento de Salud Ambiental del Ministerio de Salud (MINSA) han indicado que el ruido excesivo puede provocar la pérdida permanente de la audición, así como efectos indirectos como la aceleración rítmica cardiaca, disminución del diámetro de las venas y artería, aumento de la presión arterial y molestias en el sistema de respiración.
Pero, controlar estos excesos es un reto que está regulado por la ley, al menos en el caso de los vehículos.
El transporte público se rige bajo la Ley No. 14 del 26 de mayo de 1993 que en su artículo 59 establece la prohibición total de los radios, troneras, sirenas en los vehículos que brinden este servicio en el territorio nacional.
Un estudio exploratorio de la calidad del aire y ruido en los distritos de Panamá, San Miguelito y Colón, arrojó que la capital sobrepasa los niveles de ruido permitidos por la legislaciones nacionales e internacionales.
El Departamento de Calidad Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) en el año 2004, comprobó que el 70% del ruido urbano lo producen los automóviles, siendo éstos los mayores responsables de la contaminación auditiva producida en ciudad de Panamá.
Afortunadamente hay conciencia de que se trata de un grave problema. Ya está andando la campaña "¡Llegó la hora de actuar!, Panamá sin ruido" que pretende abordar a los conductores de automóviles públicos y privados para crear conciencia sobre las consecuencias del ruido excesivo y disminuir los altos niveles en la ciudad.
Manuel Salvador Jiménez, promotor de la idea, señaló que lo curioso de la campaña es que un grupo de actores liderados por el uruguayo Martín Raggo, utilizarán el arte escénico del silencio y a través de gestos y señas para hacer un llamado a los ciudadanos. Unos 100 mimos patrullarán las calles y avenidas de la urbe metropolitana.
Jiménez dijo que los actores harán una representación teatral ligera y muy expresiva, con la que transmitirán un mensaje de silencio que seguramente impactará de forma positiva a los conductores y a la comunidad.
Cabe señalar que el estudio realizado por el Departamento de Calidad Ambiental del ANAM, revela que el 44% de los consultados opinó que los ruidos más molestos eran los ocasionados especialmente por bocinas, troneras y alarmas. Y justamente son esos los ruidos que se apoderan de las calles de Panamá.


fecha edicion
old id
234631
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América