Una avioneta utilizada para el riego de agroquímicos en las fincas bananeras de Puerto Armuelles, quedó prácticamente enterrada en medio de un arrozal, dejando con heridas de consideración al piloto, que fue trasladado de urgencia a la ciudad capital.
Se informó que el piloto Eduardo Araujo era trasladado del hospital de Puerto Armuelles hacia la capital, pero se agravó debido a la pérdida de sangre en una herida que presentaba en la pierna izquierda, lo que obligó a interrumpir el viaje y para que recibiera atención en el hospital Luis Chicho Fábrega.
El piloto fue recluido en el área crítica del Cuarto de Urgencias del hospital veragüense, donde después de tres horas fue estabilizado, lo que permitió continuar el traslado a la Clínica San Fernando, de la capital.
El accidente se registró a las 8:30 a.m. de ayer, en el sector de Los Potreros, en el distrito del Barú.
Araujo, de 45 años, quien piloteaba la nave con matrícula HP 1343 AT, propiedad de la empresa Atomizadora de Panamá (ATOPAN), sobrevivió milagrosamente al impacto y fue sacado en un tractor y trasladado al Cuarto de Urgencias del Hospital Dionisio Arrocha de Puerto Armuelles.
El antiguo avión color amarillo con franja negra quedó destrozado con la hélice semi enterrada en la tierra, las alas dobladas hacia diferentes lados, y otras partes retorcidas en la plantación de arroz, donde quedó esparcido el agroquímico que transportaba.
Araujo explicó que volaba a unos 200 pies de altura, y de repente sintió un bajón y al tratar de elevarse, perdió el control del aparato precipitándose a tierra.
Lázaro Achurra, médico que atendió al piloto, indicó que el accidentado presentaba policontusiones, politraumatismos, fracturas expuestas en el tobillo y mandíbula inferior, contusiones múltiples en el cuero cabelludo e intoxicación por el agroquímico que transportaba en la aeronave.
Arcadio Prado, testigo del accidente, manifestó que cuando llegó a su puesto de trabajo observó cuando la avioneta se precipitó.