La ministra de Trabajo, Alma Cortés, admitió que para evitar más escándalos en la dirección del programa “Mi Primer Empleo”, el presidente Ricardo Martinelli prefirió traspasar la oficina a la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Ampyme) antes que se empañara su imagen y la del Gobierno.
Aunque inicialmente Cortés negó los motivos del cambio por el supuesto mal manejo, ayer aceptó que se tuvo que adelantar el cierre de la primera fase de capacitación por los motivos expuestos.
“El presidente me dijo: ministra, yo no quiero más revulú. Usted es una figura importante para mi Gobierno, nosotros la necesitamos y para evitar problemas es mejor que pase a manos de Ampyme”, expresó Cortés.
El programa no completó la meta de capacitar a 100 mil jóvenes en cinco años para insertarlos al mercado laboral, cuando se presentaron denuncias de preferencias en la contratación de compañías para las capacitaciones.