Personajes que se adueñaban del papel cada vez que su padre le narraba un cuento, fueron las primeras influencias artística que recibió Anna Goncharova, pintora rusa radicada en Panamá desde hace 26 años. Factor que según ella, le hizo despertar el deseo de aprender a dibujar.
Hoy ese talento le permite rendirle homenaje a su tierra natal, presentando la exposición "Tierras Mía", dedicada a la celebración de los 65 años de victoria rusa en la Segunda Guerra Mundial. La presentación se realizará el jueves 25, en el City Club, a las 7:00 p.m..
El recuerdo de su abuelo golpeó su memoria al hablar de ese evento. Con notable tristeza mencionó que ese ser tan especial estuvo en un campo de concentración "de donde nunca volvió". "No es una historia que leí en un libro, no es una historia que veo en películas, es una historia que vivió mi familia", señaló la artista.
En honor a esa fecha, la rusa radicada en Panamá, ha preparado un muestra que asemeja vitrales, elemento representativo de su cultura. Ya que se deja ver constantemente en casas antiguas, museos, iglesias, y otras estructuras del país europeo, de acuerdo a lo platicado por ella.
Los colores amarillo, azul y rojo predominan en sus obras. Característica por la que, según contó, otros colegas le dicen que no pinta como europea, sino como latina.
Y es que Anna Gonchavora se siente orgullosa por haberse formado en la Escuela de Bellas Artes de Azuero, donde compartió con otros cultivadores del arte, con quienes hasta ahora mantiene una buena relación.
Aunque desde pequeña tuvo el interés por la pintura, en su tierra natal se formó profesionalmente como médico, y de manera particular recibía clases de arte. Pero sus senderos se cruzaron con los de un panameño que estudiaba allá y se casaron. Luego llega al istmo, donde retoma su atención a la carrera que había dejado pendiente.
Ya con varias exposiciones individuales y colectivas que figuran en su trayectoria, define su estilo como figurativo-abstracto, "más figurativo que abstracto", aclaró.
La pintora aseguró que se siente muy contenta con sus dos profesiones, y ve a una como complemento de la otra. "Tuve mucha suerte de poder estudiar medicina y pintura", matizó.
Goncharova añadió que a parte de la festividad rusa, que se conmemora oficialmente el 9 de mayo, con su exhibición busca hacer una llamado al cuidado del planeta. Al referirse a "Tierra Mía" alude al concepto de planeta y la importancia de su cuidado.