Tres profesores de la Universidad de Panamá podrían quedar cesantes, al recibir por tercera vez consecutiva una mala evaluación de sus estudiantes.
El vicerrector académico de la Universidad de Panamá, Justo Medrano, indicó que a pesar que en los últimos tres años el proceso de evaluación a docentes por parte de los estudiantes no siguió los pasos debidos, la reincidencia de estos tres profesores obliga a que el Consejo Académico adopte una medida drástica.
Prefirió no revelar los nombres ni las facultades donde dictan cátedras los profesores en cuestión, sólo se limitó a señalar que son dos mujeres y un hombre.
Añadió que hay otros 15 docentes que por dos años consecutivos han recibido una mala evaluación general, por lo que adoptarán las medidas en estos casos, que incluyen a profesores de extensiones universitarias.
Según Lloyd"s, el gerente de desarrollo de negocios de IRI, Bill McCuskey, con base en Hong Kong, afirmó que hay propietarios de Corea, Japón y Taiwan, con el tonelaje de Panamá, que están hablando con ellos.
Los pronósticos indican que cualquier reabanderamiento se hará evidente al final del último trimestre del año, ya que los impuestos anuales para Panamá se vencen el 1 de enero, lo cual mantiene "amarrados" a los propietarios por un año más.
"Los propietarios podrían estar hartos de la bandera panameña y se negarán a pagar los honorarios por otro año más", afirmó el ejecutivo a Lloyd"s.
Señaló que los competidores del registro panameño ofrecen menos costos, y no soló por el registro, sino en lo que se refiere a la documentación de la tripulación.
La reacción de los japoneses surge luego de la última detención el fin de semana, de una nave abanderada panameña en el Puerto de Panglai, en el norte de China, por no poder cumplir con el Código ISPS.
Se trata del Gouta que zarpó de Panamá hacia Penglai y fue detenido por las autoridades locales por no contar con ninguno de los certificados requeridos.
El 18 junio ya la JSA había amenazado con demandar al Estado panameño la reparación de cualquier daño comercial causado por demora o detención de los barcos que administran, debido al retraso de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) en la emisión de los certificados de navegación marítima ISSC exigidos por Estados Unidos luego de los atentados terroristas del 1 de septiembre.
El pasado 1 de julio entró en vigencia la norma internacional del Código para la Protección de Buques y de Instalaciones Portuarios ISPS y desde esa fecha unas 21 naves abanderadas por el registro panameño han sido detenidas por no contar con la certificación naviera según confirmó anoche el Departamento de Protección Marítima de la AMP.
De este total de naves de registro panameño 12 no habían tramitado su certificado, el resto corresponden a naves inspeccionadas, pero incurrieron en deficiencias relacionadas con las medidas de protección adoptadas a bordo de las naves.
La AMP emitió ayer una nota de prensa que señala que han sido "pocas" las naves bajo registro panameño retenidas por el incumplimiento de esta norma.
Sostiene que hasta la fecha han tenido informes de la detención de 21 naves, pero que las mismas ya han subsanado sus definciencias.