Durante el segundo día de audiencia a tres unidades de la Policía Nacional por la muerte a tiros de César Galvez, se estableció que los sindicados intentaron alterar la escena del crimen.
De acuerdo con el acusador particular, Víctor Almengor, en el expediente está acreditado que las unidades policiales que ultimaron a Galvez movieron el cuerpo e intentaron amedrentar a los testigos.
Según Almengor, las investigaciones de la Policía Técnia Judicial (PTJ) y la Fiscalía Primera de Circuito determinaron que el cuerpo del occiso fue traslado de lugar y se dijo que la víctima había disparado.
Pero en la prueba de parafina practicada al cuerpo de Galvez se estableció que nunca había disparado un arma y que llevaba en sus manos una cerveza y un cuartucho con galletas para su familia.