En un tiempo récord el Segundo Tribunal de Justicia abrió causal criminal contra Marco Manjarrez por el asesinato de monseñor Jorge Altafulla y fijó la fecha de audiencia para el mes de noviembre. Las sumarias seguidas a Manjarrez fueron remitidas en el mes de mayo al Segundo Tribunal de Justicia y el pasado miércoles se emitió el auto No. 88 por el cual se ordena la apertura de causa criminal contra el sindicado por el delito de homicidio agravado.
El tribunal también estableció que, de acuerdo con el examen siquiátrico practicado a Manjarrez, se logró determinar que es una persona imputable, debido a que no padece trastornos mentales que vicien su discernimiento.
También en el auto se logró acreditar que la acción realizada por Manjarrez fue llevada a cabo con previsión, intención, voluntad y desarrollo de actos idóneos, utilizando para ello un instrumento de filo cortante para propinarle golpes en diferentes partes del cuerpo a monseñor Altafulla, por lo que el delito cometido es el de homicidio doloso.
Manjarrez asesinó a monseñor Altafulla el 19 de mayo de 2002 dentro de las instalaciones de la iglesia de Guadalupe, momentos antes que el sacerdote oficiaría una misa por la conmemoración de Pentecostés.
Por su parte, el abogado Rafael Rodríguez, representante legal de Manjarrez, aseguró que la actuación de su cliente tuvo su génesis en una serie de desavenencias con monseñor Altafulla, tras su expulsión del Seminario Mayor San José.