El primer tribunal de justicia confirmó una decisión de primera instancia y declaró como fraudulenta la quiebra de la empresa Boutmant International Group y otras tres compañías por la suma de B/.5 millones.
El tribunal confirmó una decisión de primera instancia del juzgado décimo séptimo civil de que las empresas no llevaban registros contables con base en los registros de contabilidad aceptados.
Además en los informes de auditoría realizados por auditores externos, se ocultó información relacionada con una medida de secuestro que pesaba sobre los activos de la empresas, admitiendo luego que se trataba de un proceso simulado.
En la decisión el tribunal se señala que esta manera de actuar no se compadece con la obligación de transparencia que debe imperar en las transacciones u operaciones contables de una empresa.