El Tribunal de Cuentas confirmó ayer que envió a la Fiscalía de Cuentas los nuevos 10 expedientes del desaparecido Fondo de Inversión Social (FIS) donde se investiga una lesión patrimonial superior a los 2.4 millones de dólares.
El magistrado presidente del Tribunal de Cuentas, Álvaro Visuetti, confirmó la apertura del proceso de investigación y señaló que, luego que reciba la vista fiscal se procederá con las medidas que correspondan para corregir la lesión contra el Estado.
Ayer, la Fiscalía de Cuentas también confirmó la recepción de los expedientes del FIS, pero afirmó que no puede dar mayores detalles para evitar afectar las investigaciones.
Sin embargo, datos proporcionados por la Contraloría revelan que dentro de la auditoría realizada al Programa de Asistencia Social (PROAS) que tenía el FIS, se logró abrir 32 expedientes, de los cuales 10 ya fueron remitidos al Tribunal de Cuentas y la Fiscalía Anticorrupción, el resto está en revisión y en espera de autenticación.
El escándalo del supuesto fraude millonario en el FIS se destapó en enero de 2010, cuando salió a relucir una auditoría externa en el que se hacía referencia al desvío de más de 11 millones de dólares.
Todo apuntaba a una red integrada por diputados, fundaciones y empresas de papel, en la que se hacían entregas ficticias de ayuda social como alimentos, materiales de construcción e implementos deportivos.
También se desviaba dinero a través de la entrega de asistencia económica con una lista alterada de beneficiados.
La Contraloría tuvo casi dos años trabajando en una auditoría que ha empezado a arrojar los primeros resultados, basándose en las facturas y documentos que quedaron del PROAS y nuevas entrevistas a los promotores, trabajadoras sociales y los representantes de las fundaciones.
Los diputados dijeron en enero de 2010 que colaborarían en la investigación, pero solo dos de los 20 diputados señalados en la primera auditoría externa del FIS pudieron justificar que la ayuda que solicitaron llego a manos de la población a la que representan.
Fuentes de la Contraloría revelan que los nuevos expedientes del FIS no estaban enfocados a investigar directamente a los diputados, pero dentro de las entrevistas de los testigos uno mencionó a José Isabel Blandón del Partido Panameñista y al exdiputado Pedro Miguel González.
En el caso de Blandón, quien lo mencionó fue el párraco de la iglesia de Santa Ana, Manuel Man, quien reiteró que nunca recibió la ayuda que supuestamente tramitó el diputado dentro del FIS y de la que constan varias facturas de 40 mil dólares que el Estado pagó.
Man precisó que fue abordado por los asistentes de Blandón para que solicitara en aquella ocasión la ayuda que nunca le llegó y que de acuerdo con los documentos del FIS sí se llegó a pagar.
La información es parte de los expedientes que ahora investiga el Tribunal de Cuentas y la Fiscalía Anticorrupción.
Blandón no contestó a las llamadas de este medio, pero en el 2010 el diputado solo dijo que la ayuda a la que se hace referencia en el expediente no era solo para la iglesia de Santa Ana sino para todo el circuito 8-7.
Mientras que el exdiputado González ya es parte de una investigación por parte de la Fiscalía Anticorrupción, por recibir dinero sin justificación de una empresa contratada de forma directa por el FIS . El Tribunal Electoral le levantó el fuero electoral para que González sea investigado.