Pero según la oficina de Asistencia Legal Alternativa de Panamá (ALAP), la suma ha aumentado a más de 900, de los cuales 420 viven en Jaqué, 155 en Puerto Obaldía, 175 en Punusa, 93 en Yapé, 15 en Yaviza, 25 en Boca de Cupe, uno en El Real y entre 30 y 40 están ubicados en distintos pueblos. Sólo 45 tienen estatus de refugiados.
Muchos de ellos dejan a familiares enterrados en plena selva, o llegan a pueblos darienitas carcomidos por la leshmaniasis o infectados con la malaria.
Una vez en Panamá, se aprestan a compartir el modo de vida de los indígenas Emberá, quienes comparten sus tierras comarcales con ellos con el compromiso de que realicen labores en sus "montes".
Desde 1997, cuando se inició el primer ingreso masivo de desplazados colombianos, muchos de ellos han construido sus precarias viviendas y trabajado pedazos de tierra, aunque en terrenos comarcales.
Muy pocos han conseguido el estatus de refugiados, por lo que la mayoría ahora vive con más tranquilidad, pero a costa de su libertad, pues no pueden movilizarse por el territorio nacional debido a que la Policía Fronteriza les impide el paso por sus retenes.
Más en Nacionales en el reportaje titulado "Cuando se salva la vida en las entrañas de la selva". Santiago Samaniego expresó a través de El Panamá América su agradecimiento a su primo Roberto Durán, quien le aconsejó aceptar la pelea con Mamadou Thiam.
“Le agradezco porque me dio mucho ánimo porque no quería lo que me iban a pagar. Gracias a Roberto soy campeón. Aprendí mucho de él y en Francia me vieron hacer combinaciones igualitas a las de él”, expresó Samaniego.
El boxeador también tuvo palabras emotivas hacia su entrenador en Panamá el veterano Chon Ferrer, quien se encargó de él desde los 12 años viendo su potencial de futuro campeón.
“Chon Ferrer va a estar en la esquina en mis próximas peleas. Si no quiere acompañarme voy a noquear a ese viejo”, bromeó. José Oliíver Gómez, vicepresidente del Comité de Clasificaciones de la Asociación Mundial de Boxeo, explicó que el título que conquistó Santiago Samaniego tiene carácter de interino (temporal) por varias razones, aunque es un campeonato mundial en todos los sentidos.
El cetro es interino en vista a que en estos momentos lo ostenta el mexicano-estadounidense Fernando Vargas, quien se enfrentará en pelea de unificación el 14 de septiembre ante el también estadounidense de origen mexicano, Oscar de la Hoya.
Cualquiera de los dos que gane este pleito se titula como supercampeón, término adoptado por la AMB para todo los boxeadores que ostenten más de un cetro de los diferentes organismos reconocidos internacionalmente como el CMB, FIB, OMB o la misma AMB.
El título quedará vacante en caso que Vargas gane o pierda, pues pasaría a ser supercampeón si triunfa ante de la Hoya o éste arrebatarle la diadema. Pero no se puede descartar un empate, por lo que Vargas seguiría con su cetro en la mano. Gómez dijo que si no hay una revancha directa entre de la Hoya y Vargas, entonces este último debería medirse a Samaniego para definir quién se queda con la corona.
“Todo depende de lo que ocurra el 14 entre Vargas y de la Hoya. Es muy posible que Samaniego sea declarado campeón normal y que en ese caso defienda el fajín ante uno de los clasificados de la AMB”, aclaró Olíver Gómez.
Ahora algunos se preguntan ¿por qué título iría Samaniego en caso que se pactase un pleito entre él con el ganador del enfrentamiento s Vargas y de la Hoya?. En este caso, el panameño disputaría la corona de supercampeón del vencedor de la refriega.