El sistema de administración de justicia debe establecer fórmulas para acabar con la corrupción, aseguró ayer la magistrada Esmeralda de Troitiño, al presentar un informe de su gestión como miembro del pleno de la Corte Suprema de Justicia.
Troitiño, a quien se le vence el período de magistrada al finalizar este mes, estimó que la sociedad debe identificar el foco de la corrupción y señalar a los posibles responsables.
“Es necesario ubicar al funcionario corrupto para poder sacarlo del sistema y sancionarlo”, estimó.
“Creo que como Magistrada de la Corte, me quedó pendiente la tarea de establecer la posibilidad de que el propio sistema se depure y acabe con la corrupción”, expresó.
Sostuvo que la correcta administración de justicia exige que el juez o magistrado defina la controversia legal a la normativa legal y a los postulados de la ética judicial.
En cuanto a su gestión de estos diez años, dijo estar muy satisfecha por los avances logrados en las jurisdicciones de niñez y adolescencia y haber colaborado en la elaboración del nuevo Código Procesal Penal.
A su juicio, otro de los grandes logros durante este período, ha sido alcanzar un sistema para la descarga judicial, que permitirá mejorar la administración de justicia.
Estimó que, otro de los grandes retos de la administración de justicia, es que se logró su accesibilidad a todas la personas en igualdad de condiciones.
Por otra parte, consideró necesaria la constante actualización y especialización de los funcionarios. Así como lograr que las acciones de los operadores de justicia sean transparentes, a través del mecanismo de rendición de cuentas.
Reveló que entre octubre de 2004 a noviembre de 2009, logró tramitar 2,834 casos, de los cuales 2,466 fueron resueltos.
Lo que se tradujo en un índice de gestión del 87%.
Dijo que en el futuro estará dispuesta a participar en iniciativas para el mejoramiento de la administración de justicia y velar por una mayor equidad social.