"A Panamá no se puede ir". A esta conclusión llegó la enfermera retirada puertorriqueña, Candy Torres, uno de los 13 turistas que fueron violentamente asaltados en las inmediaciones del lago Alajuela, la semana pasada.
El diario boricua, El Nuevo Día publicó la pesadilla que vivieron estos visitantes, que llegaron al país a bordo del crucero "Enchantment of the Sea".
Torres narra cómo fueron golpeados y amenazados de muerte.
A los turistas les causó suspicacia que al conductor del vehículo que los trasladaba no le hicieran nada.
Los indígenas que pasaban por el lugar se limitaban a tomarles fotos mientras eran atracados.
El ministro de Turismo, Rubén Blades, se reunió con las víctimas para disculparse. "Eran extranjeros, no panameños", les dijo Blades.
El Nuevo Día publica algunas recomendaciones que el Departamento de Estado de Estados Unidos hace a quienes visiten Panamá, entre éstas: no ir a la provincia de Darién, debido a la presencia de fuerzas paramilitares, precaución al visitar la Ciudad Panamá y Colón (donde se encuentra Puerto Colón), debido a que el crimen aumentó en estas áreas.