Monseñor José Domingo Ulloa dijo que la implementación de la pena de muerte en Panamá es absurda y no soluciona los problemas de seguridad.
Ulloa, en conferencia de prensa, indicó que la iglesia acompaña a las víctimas de la violencia, accidentes y el dietilenglicol que esperan justicia, sin embargo están los victimarios quienes piden una oportunidad.
Sostuvo que la pena de muerte no solo se rechaza a nivel de fe, sino por la dignidad que tienen el ser humano, por lo que cree que no es la mejor solución.
Agregó que el problema de la inseguridad que se vive en el país no solo le compete al gobierno, sino también a la sociedad en general, a otros estamentos que tienen que involucrarse en el diálogo y las consultas.
A juicio de Ulloa, los temas sensitivos no son consultados de manera apropiada por el gobierno, la sociedad civil, los partidos políticos y los medios de comunicación. "Sería hermoso que todos busquemos el bien de Panamá", añadió.
Por su parte, el diputado Marcos González, promopente del anteproyecto de la pena de muerte, dijo que seguirá consultando con los sectores que piden un cambio. "No daré marcha atrás a la iniciativa aunque tenga que hacer modificaciones al anteproyecto", expresó.
Además indicó que es su responsabilidad considerar la opinión de los otros sectores que piden una solución a este problema.
Con datos de Luis Aguilar
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