"Panamá y su Iglesia están unidas al pueblo japonés en un hondo afecto y profundo respeto a su dolor", estas fueron las palabras de Monseñor José Domingo Ulloa, ayer durante la celebración de la misa en memoria de las víctimas del terremoto y el tsunami ocurridos en el país asiático hace un mes.
Monseñor Ulloa envió un mensaje de consuelo y esperanza al pueblo japonés porque han demostrado ante estas catástrofes, la nobleza, el estoicismo y la paciencia que caracteriza a esta nación.
El vicepresidente y canciller de la República, Juan Carlos Varela, reiteró la solidaridad del gobierno y pueblo de Panamá con el gobierno y pueblo de Japón por la sensible pérdida de miles de vidas humanas a causa de estos desastres naturales.
A la misa también asistieron la esposa del Vicepresidente y Canciller, Lorena Castillo de Varela,la primera Dama de la República Marta Linares de Martinelli, Ministros y Viceministros de Estado, el Embajador de Panamá en Japón, Jorge Kosmas, el Embajador de Japón en Panamá, Ikuo Mizuki, miembros del Cuerpo Diplomático e invitados especiales.
Hace un mes se registró un terremoto de 7,4 grados en la escala Richter afectó la costa noreste de Japón, provanco un tsunami.