El diálogo con las autoridades es la primera alternativa que tomarán los miembros del Magisterio Panameño Unido de la provincia de Chiriquí, frente a una serie de problemas que han denunciado. Entre ellos: el alto costo de la vida, el supuesto abuso de autoridad de algunos directores de centros educativos y la agresión física y verbal de padres de familia.
La medida fue adoptada por mayoría en una asamblea general, a la que asistieron unos 500 docentes agremiados a esta organización magisterial.
De agotarse las medidas de diálogo, optarán por convocar a un paro indefinido de labores.