Después de semanas de intensas negociaciones y diferencias, aparentemente irreconciliables, el Consejo de Seguridad de la ONU votó ayer por unanimidad una crucial resolución sobre el desarme de Irak, la 1441, que según las autoridades iraquíes Estados Unidos utilizará para atacar Bagdad.
La resolución, presentada por Washington y Londres, endurece el régimen de inspecciones en Irak y da una "última oportunidad" a Bagdad para que se ajuste a sus peticiones de desarme. La votación se desarrolló en presencia del secretario general de la ONU, Kofi Annan, quien exhortó a las autoridades de Bagdad a aceptar la resolución por el bien del pueblo iraquí y de la paz mundial.
Incluso Siria, que es el único país árabe del Consejo y que había pedido en vano un aplazamiento de la votación hasta el lunes, respaldó el texto, como había pedido en Damasco el secretario de Estado norteamericano Colin Powell, según la agencia siria SANA.
China, miembro permanente del Consejo, votó en favor del documento tras haber mantenido en secreto sus intenciones hasta el último momento. Algunos minutos después de la votación, el presidente estadounidense George W. Bush insistió en que Irak debía cooperar rápidamente y de forma incondicional y advirtió que en el caso contrario tendría que hacer frente a las consecuencias "más severas". Si Irak no obedece, Estados Unidos y otros países lo desarmarán, declaró desde la Casa Blanca.
"Irak puede estar seguro de que el juego habitual del engaño y la manipulación, que fue tolerado, ya no lo será", advirtió desafiante. La resolución refuerza las condiciones de las inspecciones de armas en Irak suspendidas en 1998.
Además, prevé sobre todo la puesta en marcha de un "régimen de inspección reforzado", con un acceso sin restricciones a cualquier lugar. Bagdad dispone de siete días para aceptar la resolución y de 30 para hacer una declaración minuciosa y exacta de sus programas de desarrollo de armas biológicas, químicas y nucleares así como de su programa de misiles balísticos.
La 1441 prevé que la Comisión de control, de verificación y de inspección de la ONU (COCOVINU) y la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) comiencen sus inspecciones dentro de 45 días, es decir antes del 23 de diciembre.
El jefe de la COCOVINU, Hans Blix, anunció que viajará a Bagdad el 18 de noviembre. Según la portavoz de la AIEA en Viena, un primer equipo de veinte inspectores acudirá a Bagdad.
Irak no reaccionó oficialmente a la aprobación de la 1441, pero poco antes de su adopción, Bagdad había criticado el proyecto sin revelar qué medidas adoptará. El ministro iraquí de Comercio, Mohammad Mehdi Saleh, acusó a EU de buscar un pretexto para atacar a Irak. Y calificando el texto de "arbitrario", el diario oficial iraquí al-Iraq juzgó ayer que parecía una "resolución de guerra".
"La resolución constituye una prueba, una última prueba para el régimen iraquí. Ahora, y sin plazo ni negociaciones, Irak debe desarmarse completamente", contestó por su parte el presidente Bush.
Ultima oportunidad da la ONU a Irak
Si en los próximos días Bagdad no acata la resolución del organismo, se deberá atener a las consecuencias.