El Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), ente coordinador en Panamá del programa "Nuevos Horizontes", ultima detalles para el recibimiento de más de 2 mil reservistas de la Guardia Nacional de Estados Unidos, que arribarán al país a finales de enero próximo.
De acuerdo con el director del SINAPROC, Arturo Alvarado, a inicios de diciembre se va a realizar una reunión informativa con los medios de comunicación social, entre otras entidades, para darles a conocer cómo y cuál va a ser la operación de los reservistas en Panamá.
Manifestó que ya están definidos los proyectos y los lugares dentro de la Comarca Ngobe Buglé en la parte de Chiriquí, donde van a estar trabajando los reservistas, pero hay que ajustar algunos detalles, como el arreglo de carreteras y mejoramiento de puentes en esas áreas.
Aseguró que los efectivos deberán estar en el país a finales de enero e inicios de febrero, periodo en que iniciarán la construcción de tres ampliaciones de escuelas y tres adiciones a clínicas, en la Comarca Ngobe Buglé.
Alvarado aclaró que los estadounidenses son reservistas y están de civiles y tienen que hacer 15 días al año un servicio en la Guardia Nacional de su país, que esta vez se hará en Panamá.
Explicó que los reservistas permanecerán en el país por tres meses y medio, pero tras su arribo habrá una rotación de efectivos cada 15 días, es decir, cada uno de ellos va estar por 15 días en el país y cada rotación contará con unas 300 unidades.
"Vamos a tener aquí los mejores médicos, los mejores ingenieros, quienes compartirán con profesionales nuestros sus experiencias", recalcó.
Tras el arribo de los efectivos, éstos se hospedarán inicialmente en los diversos hoteles de la ciudad capital y una vez inicien los proyectos van a tener un campamento en Chiriquí.
Por su parte, Miguel Ángel Candanedo, miembro del Movimiento Nacional por la Defensa de la Soberanía (MONADESO), precisó que esto no es más que una forma disimulada de retorno de las tropas norteamericanas al país.
Aseguró que si esa presencia se diera en otras condiciones en las que podría aducirse que se trata de una asistencia cívica, sería aceptable, sin embargo, explicó, se da en el marco de una situación muy conflictiva en la región, en especial en la frontera con Colombia.
"Esto es sumamente peligroso para la neutralidad que debe mantener el país y el Canal", destacó.
Informó que el tema será discutido en la próxima reunión de MONADESO, para ir definiendo posturas y acciones de rechazo a esta presencia de efectivos estadounidenses.