En un lúgubre ambiente con pocos asistentes se llevó a cabo ayer el sepelio del menor que murió arrollado por el bus 8B-2947 en el que laboraba como secretario o "pavo", la noche del pasado viernes santo.
Jaureliano Morales Vásques, de 13 años, no asistía a la escuela por la falta de recursos y a diario trabajaba en buses para ayudar en los gastos de su hogar ubicado en La Pavita de Cerro Batea.
La falta de dinero de los padres del menor los obligó a solicitar ayuda para poder sepultar al niño.
La ceremonia se ofició en la iglesia Inmaculada Concepción de Veracruz y fue enterrado en un cementerio del mismo sector.
Una semana antes del deceso de Morales se registró otro accidente de tránsito a la altura de la vía Transístmica, donde el secretario, también menor de edad, falleció.