LA aparición de nuevas enfermedades y la incidencia de ya conocidas, ha movido a las autoridades de Salud a introducir nuevas vacunas y reformar los esquemas, ampliando con ello la cobertura.
En Panamá, de una vacunación dirigida a la niñez, en la década de los años 80, ahora se ha incluido a la familia.
Itzel Hewitt quien de 31 años de servicio en Salud, 28 los ha dedicado al programa de epidemiología en vacunas, explica que este proceso se desarrolla en centros de salud, escuelas y empresas. En las escuelas se capta a niños y adolescentes, y en las empresas a las mujeres en edad fértil, como a hombres. A los de la tercera edad, en las casas hogares y centros de salud.
Como Coordinadora del Programa Ampliado de Inmunización del Ministerio de Salud (PAI), sostiene que los cambios obedecen al perfil epidemiológico, es decir, a las enfermedades que se presentan. Por ejemplo, el aumento de los casos de diarrea hizo que se introdujera la vacuna del rotavirus en este año, que se aplica a niños entre 2 y 6 meses.
Pero la amenaza de la neumonía, la hepatitis y los efectos de la varicela, obliga a las autoridades a poner la mirada en éstas.
Y qué decir del Virus del Papiloma Humano, que en el ámbito de la pediatría ya se debate la introducción de esta vacuna para evitar, desde la niñez, lesiones cancerígenas en el cuello del útero en la mujer adulta.
En Panamá se prevé la introducción de vacunas para la hepatits A y la varicela. Para 2007, habría que invertir 5 millones de balboas en la de hepatitis A y rotavirus, sin incluir un millón para conservación.
Con esta inversión, según Hewitt, se ahorraría de 100 a 150 millones de balboas para el tratamiento de estas enfermedades.
Auque hay otras vacunas en el ambiente, afirma que no es fácil introducirlas porque se debe garantizar que una vez aplicada, haya una partida para esas vacunas, como las ya existentes.
Por ejemplo, si se adoptara la de la varicela en niños de 1 a 5 años, habría que cubrir a 350 mil infantes, lo que representaría una inversión de B/. 21 millones, pues las dos dosis cuestan B/. 60.
Otra de las vacunas en estudio es la del neumococo, pero solo para los grupos de riesgo como niños con asma, leucemia y VIH. Para este sector se requeriría B/. 1.7 millones.
Si se extendiera a menores de un año, B/. 12 millones 600 mil; y si se incluyera a niños de 5 años, B/. 50 millones.
Según un informe de la OPS, en Panamá hubo en 1997, 4 casos de tosferina y 66 en 1998, descartando la aparición de sarampión, polio, tétano, y difteria, las que sí se registraron en países del área.
Una de las garantías de estas vacunas es la creación del Fondo Rotatorio, creado en 1979, que permite precios accesibles y vacunas de calidad para los países que lo integran.
El Fondo Rotatorio lo administra la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Se encarga de todos los controles a las vacunas, pues es el ente intermedio entre el país de origen y los proveedores.
La cadena de frío es el proceso de conservación, manejo y distribución de las vacunas. La finalidad de este proceso es asegurar que no pierdan su poder inmunogénico. Las vacunas se deben guardar a una temperatura entre +2 y +8 grados Centígrados.
También está en proyecto la vacuna contra la tosferina para adolescentes. Se empieza con esta población porque a futuro disminuirán los padres portadores, y se controla la enfermedad.
Para el infectólogo Javier Nieto éstas vacunas, más la del Virus de Papiloma Humano, son importantes.
Considera que se debe invertir la pirámide y volcar la estrategia hacia la prevención y disminuir gastos en hospitalización, pero es consciente de que para admitirlas hay que tener disponibilidad de la cadena de frío; estudios que sustenten el impacto y magnitud de las enfermedades; estudios que evalúen los costos-beneficios de introducir la vacuna y la infraestructura propia en los centros de salud.
Esta semana, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) presentó un libro sobre el uso de nuevas vacunas contra enfermedades causadas por el neumococo, rotavirus, Virus del Papiloma Humano y la influenza.
El libro, "Avances recientes en Inmunización", escrito por los doctores Ciro de Quadros, del Instituto de Vacunas Albert Sabin, y Jon Kim Andrus, de la OPS, plantea que gracias a los programas de inmunización, los pueblos de las Américas "viven ahora libres de polio, sarampión y tétano neonatal" y que además tienen bajo control la difteria y la tosferina.
En rueda de prensa indicaron que nuevas vacunas han sido introducidas a los programas nacionales de inmunización, pero que es imperativa la cobertura de adolescentes y adultos para prevenir la influenza y el papiloma humano y que se hagan planes para incluirlos cuando se tenga disponible una vacuna contra el VIH
Sida.