Será como una cumbre para el sistema educativo panameño cuando se observen importantes cambios en materia de transformación curricular, dotación de recursos didácticos, capacitación de docentes y directivos y evaluación a nivel del ejercicio de la educación.
Y es que a través del Programa de Desarrollo Educativo (PRODE) que ejecuta el Ministerio de Educación desde 1998 con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que se encuentra en su etapa final, se observan importantes logros en la transformación de la educación, objetivo fundamental del programa.
Carmen Tapia Díaz, directora general del PRODE, informó que en materia curricular se está realizando la transformación de casi un 100% de lo que es el concepto educativo de cara a un nuevo milenio, así como también se trabaja en las políticas de estado hacia el año 2015 que hablan de "Educación Igual para Todos", la erradicación del analfabetismo y políticas a nivel internacional que Panamá ha suscrito a través de convenios.
Es por ello, que todas las estrategias a largo plazo del Ministerio de Educación están enfocadas a alcanzar estos objetivos que hasta ahora se han alcanzado, asegura la directora general del PRODE.
Existe la responsabilidad del Estado de dar los recursos, pero también dotar de infraestructura, de material didáctico e implementar los cambios para adecuar la enseñanza a las nuevas corrientes y exigencias del mundo moderno. El PRODE es un programa que se ha venido ejecutando a través de un préstamo concedido a seis años 1998-2003.
Ante la importancia del mismo se está negociando con el BID una prórroga de este empréstito que se ha cumplido en lo referente a los planes que se habían establecido, sin embargo, en materia de ejecución presupuestaria se refleja un bajo índice que contrasta con los logros. El año pasado la ejecución alcanzó un 25% y este año se prevé que sea de un 35% y más.
"Se ha alcanzado mucho con pocos recursos", aseguró la directora general del PRODE, lo que representa "un punto favorable y que será de donde nos apoyaremos para solicitar la prórroga que se ha previsto sea por dos años más".
El préstamo para el PRODE estaba fijado en 70 millones de dólares correspondientes a un 20% de aportes a nivel local.
En lo que se refiere a materiales didácticos existen muy buenas noticias a corto plazo, pues se espera que al iniciar el año escolar en el mes de marzo se puedan tener dotadas las escuelas, por lo menos, con los recursos necesarios para desarrollar el proceso de enseñanza aprendizaje.
La meta, de acuerdo con la directora general del PRODE, es poner a disposición de los centros de educación unos 589 mil textos en todo el país. Para tal efecto, se han entregado ya órdenes de proceder para la confección de estas obras e iniciado la labor de distribución en todas las escuelas del país de unas 196 mil unidades de textos y guías didácticas de cuarto a sexto grado.
Este ambicioso plan incluye inicialmente la dotación de textos y material didácticos a aquellos centros con escasos recursos, de manera que no haya motivo este año para que un niño no llegue a la escuela por falta de útiles. Pero el proyecto va mucho más allá, pues incluye a todas las escuelas a nivel nacional que contarán con un nuevo concepto donde los textos serán facilitados al estudiante, lo que facilitará el aprendizaje.
Lo cierto es que las publicaciones no tienen nada que envidiarle a las utilizadas en los centros de educación privada en cuanto a contenidos y calidad, pues han sido preparadas tomando en cuenta las últimas tendencias en la enseñanza, adecuadas a nuestro entorno y basadas en las propuestas del Ministerio de Educación para lograr una educación de calidad y la transformación del sistema educativo.
No se trata de meros textos escolares, sino de un conjunto de obras (libros de textos, trabajo y guías para el docentes) que en conjunto se convierten en la herramienta fundamental para un aprendizaje significativo de las diferentes asignaturas del programa de estudio de educación básica.
Carmen Tapia reconoce que el mayor obstáculo en la distribución de estos libros lo representa la logística, ya que en estos momentos los depósitos de las oficinas regionales de educación están completamente abarrotados con estos materiales y es difícil trasladarlos a los centros de enseñanza, debido a que muchos están retirados y no se cuenta con facilidades de transporte.
Si bien en sus inicios el préstamo para financiar el PRODE no contempló el renglón de infraestructuras, luego de evaluarse la situación de las escuelas del país, el BID consideró este punto, concluyendo que no se puede hablar de modernizar la educación si los centros de enseñanza no cuentan con instalaciones acordes a las necesida-des.
Tras estas consideraciones, el banco asigna una partida de 10 millones de dólares para la adecuación y construcción de infraestructuras, fondos que han sido utilizados en la rehabilitación de más de 40 escuelas. Además se está por iniciar la construcción de cinco nuevos centros educativos que han sufrido algunos atrasos, pero que han sido retomados este año.
Este renglón involucra también otro programa denominado de servicios sanitarios, que busca sustituir las letrinas en las escuelas por servicios higiénicos en una cantidad significativa de escuelas con una inversión de 330 mil dólares.
Un año cumbre para la educación panameña
Unos 70 millones de dólares se invierten en esta iniciativa.