Estos niños se dan un peligroso baño en las contaminadas aguas de la Bahía de Panamá, a la altura de San Felipe, sin tomar en cuenta los estragos que esto puede causar en su salud. Desde hace 40 años, la bahía se ha ido convirtiendo en un inmenso tanque séptico. (Foto: Noriel Gutiérrez / EPASA)