Nación

Un carnaval polémico

A pesar de que tuvieron varias reuniones donde se trató el tema, las diferencias entre Giro y Navarro persisten.


Mingthoy GIRO, presidenta de la junta de carnaval de la capital, reconoció que cambiar a esta altura la ruta representa un esfuerzo adicional.
"Pero que nadie se equivoque porque estos serán los mejores carnavales", agregó.
Precisó que el área de la avenida Balboa tiene cuatro anillos de seguridad, además que la bahía es una barrera natural de protección, pero la última palabra la tiene el alcalde Juan C. Navarro.
Giro recordó que hace más de una semana sostuvo una reunión con Navarro sobre el particular y al final de ésta informó que todo estaba bien.
Sin embargo, se enteró de las posiciones del alcalde a través de los medios de comunicación.
Las discrepancias entre Giro y Navarro llevan más de una semana, cuando las partes, a través de los medios, se dedicaron a exponer sus diferencias. Al principio en forma tibia, pero más profundas anteayer.
La presidenta de la junta carnestolenda reiteró que en una reunión previa el alcalde no se opuso, sólo hizo observaciones sobre el posible daño de las áreas verdes. En esa oportunidad se comprometieron a cargar con la responsabilidad.
El alcalde sustentaba en su oportunidad que la gran cantidad de personas que salen para estas fechas afectarían significativamente las áreas verdes de la avenida Balboa, que es considerada como una de las más atractivas de toda la ciudad.

Residentes y empresarios de las inmediaciones de las avenidas Balboa y Aquilino de la Guardia mostraron su disconformidad con esa ruta.
Las razones es que la ruta por la avenida Balboa es muy pequeña para recibir a más de 400 mil personas.
La Alcaldía de Panamá dice que gasta miles de balboas en mantenimiento de las área verdes en esa vía.
Los números indican que "los ríos están siendo afectados desde su parte media a la baja y que no sirven para nada", reitera Serrano con profundo pesar.
La del Matasnillo es una triste realidad. Sus episodios se fueron escribiendo por la carencia de un plan de ordenamiento urbanístico que no existía hasta ahora, por el crecimiento de las poblaciones hacia la orilla de los ríos y por lo dicho una y otra vez: la falta de conciencia ciudadana.
Así como el Mataznillo, el Curundú tampoco sobrevivió a la vorágine del desarrollo.
No es siquiera aceptable para "el contacto indirecto con sus aguas". Ni siquiera una gota debe tocar la piel.
Del Curundú no puede hacerse muestreos. Al igual que el Matasnillo, no es más que historia.


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221389
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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