Desde la parte de atrás del Condominio Isla Mar en Paitilla se puede divisar un chorro que vierte aguas negras a la bahía. Los vecinos indican que éste tiene años de estar depositando el líquido. Han puesto la denuncia en la Corregiduría de San Francisco, pero hasta el momento no han obtenido ninguna respuesta.
"En Panamá no existe un sistema de tratamiento de aguas residuales, por lo que estas van a dar a la bahía" manifestó Carmen Lay, directora encargada de la Dirección Nacional de Protección de la Calidad Ambiental de la Asociación Nacional del Ambiente (ANAM).
Lay agrega que la ANAM tiene normativas donde se establecen plazos a las empresas para que tengan un tratamiento de aguas residuales, antes de ser vertida a cuerpos de agua o alcantarillados.
¿Cumplen las empresas con estas reglas? No, porque hay un cronograma de cumplimiento en donde se les da el tiempo para adecuarse. Por lo menos en diciembre algunas empresas que descargaban metales pesados debieron cumplir con las normas de aguas residuales, otras deben adecuarse en julio y en diciembre de 2005, sostiene Lay. Según Rodolfo Batista, consultor de esta dirección de la ANAM, la Ley 41, general del ambiente de 1998 establece sanciones a las empresas que no cumplan con lo exigido por la institución, con penas que dependerán del grado de contaminación que produzcan.
De acuerdo con informes de la Asociación Nacional del Ambiente, diariamente se vierten 140 millones de litros de aguas residuales a la bahía de Panamá , lo que representa 200 millones de toneladas métricas por año.
La bahía de Panamá es el principal foco de contaminación, localizada al Sur de la ciudad de Panamá. Su parte crítica está comprendida entre la costa y una línea imaginaria que, aproximadamente a 4km mar afuera, cruza desde la desembocadura del río Tocumen hasta Punta Chumical, en Veracruz.
Lo que antes fue un balneario turístico, hoy se ha convertido en el mayor tanque séptico del país. Se puede encontrar toda clase de desperdicios, destacándose la alta contaminación marina y ambiental.
Además de las descargas de quebradas y ríos, recibe liberación de aguas residuales sin tratamiento previo.