Un custodio del Sistema Penitenciario debe atender a un promedio de 23,5 privados de libertad, según revela un diagnóstico elaborado, a julio de 2010, por la Defensoría del Pueblo.
De acuerdo con el documento, en el 2005 la cifra era 18.5 reclusos por cada custodio.
El estudio destaca, además, el abandono histórico de las diversas cárceles del país, lo que ha desembocado en actos de corrupción, tráfico de drogas, armas e información.
También plantea que el sistema disciplinario carcelario es débil, lo que impide su depuración.
Para la consultora Rosario Correa, la tasa de hacinamiento sobrepasa los estándares establecidos internacionalmente.
A su juicio, el déficit de personal capacitado es el principal problema que ocasiona inseguridad y que impide la falta de acceso a la salud, educación y tratamiento.
Explicó que hay una sobrepoblación “crítica” en varios centros que ha sobrepasado la densidad de 120 privados de libertad por cárcel.
“Hay que empezar por el tema de seguridad y brindar el apoyo para proveer a los centros de suficientes custodios. Si tenemos problemas de seguridad, ¿cómo puede el docente dar clases o el médico hacer su trabajo?, preguntó Correa.
Hasta el mes de junio, en La Joyita había una población de 4,059 reos, y según el informe, la capacidad física es de 1,850.