MIENTRAS algunos panameños dudan del resultado de la mesa del diálogo que busca mejorar la Ley 17, esta instancia ha generado gastos de funcionamiento que superan los 100 mil balboas, al tiempo que aumenta semanalmente el déficit actuarial y de caja del Seguro Social en varios millones de balboas.
La mesa del diálogo, que inició su trabajo el pasado 28 de junio en la sede del Consejo de Rectores en Albrook, ha sido testigo de toda clase de incidentes, estrategias y acusaciones de lado y lado. Pero, ¿conocen realmente los panameños las interioridades de este importante diálogo por la Caja de Seguro Social?
Generalmente las reuniones nunca inician a la hora establecida (1:00 p.m. de lunes a viernes, con excepción de los miércoles que comienza a las 9:00 a.m.), por lo normal lo hace con una o dos horas de retraso.
Al iniciar las sesiones, éstas se caracterizan por los constantes recesos que solicitan las diferentes organizaciones y el propio facilitador, Salvador Rodríguez, cuando percibe que no hay acuerdo, entendimiento o porque algunas pugnas internas entre organizaciones son trasladadas hasta la mesa, cuando se deben solucionar en el seno de sus organismos.
Pero los recesos no siempre son para discutir sobre el tema de momento en la mesa, sino que son aprovechados por los representantes de la mesa y sus "asistentes" (en total cerca de 40 personas) para deleitarse con las boquitas y viandas que diariamente tienen a disposición en el diálogo.
Los platos llenos con los emparedados a punto de caerse van y vienen por el pasillo del piso donde se desarrolla el diálogo, dando momentáneamente la sensación de estar en un "buffet".
Aparentemente el receso vale la pena, pues una vez culminado, se reanudan las conversaciones. Parecieran darle crédito al refrán que reza: "barriga llena corazón contento", y a discutir.
Para los periodistas también hay boquitas, diariamente les ofrecen dos bandejas (generalmente emparedados), de mucho menor tamaño que las demás y agua. Además, los miembros del diálogo cuentan con máquinas para café y té.
Las estrategias van y vienen, de pronto se observa en los pasillos a Juan Jované reunido con Genaro López y otros miembros del Frente Nacional por la Defensa de la Seguridad Social (FRENADESSO), analizando las situaciones u organizando estrategias.
Igual hacen los del grupo contrario del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CoNATO) y los docentes.
Entre las personas que más hablan en la mesa están los representantes del SUNTRACS, CoNUSI y FRENADESSO, quienes exponen durante horas, olvidándose que hay un problema por solucionar.
Las extensas exposiciones del FRENADESSO y sus agrupaciones afines, frecuentemente ocasionan la molestia de los miembros de otras organizaciones.
Uno de los ejemplos más recientes de exposición extensa es el exdirector de la CSS, Juan Jované, quien en tres días habló y respondió interrogantes por más de nueve horas. Otros expositores que hablan por largos espacios son Saúl Méndez, William Huges y Maribel Gordón, quienes han demostrado dominar ampliamente el tema.
Uno que nunca pierde la calma y que a pesar de ser el "árbitro" en este diálogo, es el facilitador Rodríguez, a quien siempre se le ve sonriente por los pasillos.
Se desconoce si habrá una solución en el tema de las pensiones que resulte satisfactoria para los asegurados panameños, lo que sí es cierto, es que cada día hay una historia que contar plagada de rarezas y curiosidades.
Un diálogo que hace mucho ruido
Las discusiones culminan cerca de las 9: 00 p.m., y cual grabación, se repite la misma escena en la siguiente reunión.