Más de la mitad de sus 62 años, Leandro los ha vivido en Río Hato, Coclé, y nunca antes se sintió tan indignado como hasta ahora. El ir y venir de máquinas excavadoras extrayendo arena de los márgenes del Río Chico lo mantenían inquieto. Quería denunciarlo.
Apenas tuvo oportunidad lo hizo. Galopó en su caballo a todo lo que pudo y pidió al equipo periodístico de El Panamá América que lo siguiera, en medio de los herbazales que bordean la vía Interamericana rumbo al interior de la república, atravesando un vertedero de basura improvisado, que aprovechó para denunciar.
La lluvia y el lodo, adicional a los desechos desplegados por doquier, se mezclaron para casi impedir el paso. Ni la doble tracción del vehículo vencían lo difícil del camino, pero Leandro insistía en que "la injusticia y la barbarie" estaban cerca.
Después de avanzar algo más de ocho minutos se escuchaba el andar de la retroexcavadora que había trabajado suficiente como para cavar una profunda fosa que era ya una trampa de muerte.
El movimiento de arena se tradujo en un terreno quebradizo a punto de derrumbe. El sitio estaba por quedar incomunicado y peor aún, las inundaciones vendrían pronto.
En Río Hato y Antón no hay vertedero de basura, por lo que el alcalde del distrito, Aristides Rodríguez permitió que una empresa excavara arena para un relleno pero "se equivocaron".
El dio órdenes para que se hiciera "del puente del río Chico hacia arriba y no al contrario".
Desconocía cómo iban los trabajos y luego de ser informado por El Panamá América decidió que se suspendiera.
A la empresa contratada se le "pagaba con arena", explicó Rodríguez, puesto que llevan adelante una "obra social, ya que la Alcaldía no cuenta con equipo para tal propósito".
Hace poco, el alcalde viajó a Chiriquí para asesorarse sobre la mejor opción para el tema de la basura en su comuna, así que concibió la idea de una fosa donde se enterrara, "tal como se hace allá".
Una vez de vuelta echó a andar su plan y puso al tanto a la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), al menos eso aseguró a este medio.