El 4 de marzo de 2009, 27 personas naufragaron cuando el bote Práxedes se hundió cerca a las costas de Punta Caracoles, próximo a Jaqué, provincia de Darién.
Según el Sinaproc, el marinero a cargo del bote incumplió las normas de seguridad, ya que la embarcación solo tenía capacidad para 15 pasajeros.
Por el exceso de carga, la nave se volteó y 12 personas fallecieron al hundirse el barco, que no estaba registrado en la Autoridad Marítima de Panamá.
Por este hecho, el Ministerio Público inició una investigación de oficio, sin embargo, la institución comunicó que el objetivo no era atribuir culpabilidades penales y judiciales, sino alertar a los dueños de barcos artesanales a que acondicionaran sus vehículos y la seguridad de los mismos. La mayoría de las víctimas era parte de un equipo de fútbol sub-17 de Jaqué.