Ante un grupo de ingenieros y arquitectos panameños, el consultor internacional, Joe Versteeg, dijo que se trata de dos vías de escape separadas y protegidas, sistemas de alarma, una construcción adecuada para restringir el esparcimiento del incendio y el sistema completo de rociadores automáticos.
La polémica está en los sistema de rociadores, considerado costoso por un sector.
El experto, quien está en Panamá instruyendo sobre el Código de Seguridad Humana NFPA 101, habló que en otros países se ha actuado cuando hay muertes en los edificios. El 10% de los fuegos ocurre en edificios altos.
Los arquitectos hablan de B/.80 por metro cuadrado en la instalación del sistema y que eso eleva los costos.
Que el crecimiento económico del país se reparta con mayor justicia y mayor equidad.
Que todos los artículos de primera necesidad que han experimentado aumentos recientes, retornen al último precio que tenían antes.
Que el salario mínimo sea establecido en correspondencia directa con el alto costo de la vida.
Que se reduzcan los niveles de desempleo.