Amable, noble y sencillo, así se puede definir a Sánchez, quien nos recibió en su apartamento .
Este destacado guitarrista nació el 18 de marzo de 1920, en La Concepción, Chiriquí, en el barrio de Solano.
Su inspiración por el tango se inició en 1938, cuando por Concepción pasó un cantante que estaba en gira por todas las capitales de las provincias del país.
Pletórico de júbilo porque ha cantado, amado y conserva buena salud, Sánchez cuenta que desde joven tocaba maracas en un conjunto, con permiso especial del alcalde, ya que era menor de edad. Cantaba las melodías de Agustín Lara y de José Hernández.
Cuando llegó a la capital de Panamá en 1941, a la edad de 21 años, se encuentra con Ernesto Tamayo, con quien forma un dúo hace más o menos 20 años. Algunas veces cantaba en el Teatro Encanto (ya no existe), en emisoras, y en distintas cantinas en los barrios de Santa Ana y San Felipe.
De origen humilde, Sánchez, cuyos padres se dedicaban a las labores del campo, relata que interpretó tangos del argentino Carlos Gardel entre los que se destacaron Cuesta Abajo, Mano a Mano y Caminito.
Con una sonrisa comentó que muy pocas veces recibió dinero por las canciones que interpretó.
Cantó en el Café Coca Cola, en la Cantina Verona en Santa Ana y en el Club Unión por invitación de familias distinguidas como los Arias y los Galindo.
Su talento lo llevó a cantar en Argentina en El Viejo Almacén, también lo hizo en el Mar del Plata en el Torreón del Monge y en una fiesta gaucha, en la Pampa.
Otros de los cantantes panameños que adoraban el tango son: Lucho Ardines, "Mañe" Robles, Néstor de Icaza.