Construido en 1914, el Mercado Público de San Felipe, se constituyó en el centro de abastos y comercialización de víveres por excelencia en la capital. Luego de 47 años, su administración pasó a manos del Municipio de Panamá.
Fueron años de lucha y mucho trabajo para todas las personas que iniciaron con los primeros bancos, donde establecieron negocios informales como venta de gallinas, verduras, comidas, frutas, carnes y legumbres.
Ana Alonso de Almengor, la hija de una de las primeras fonderas del Mercado Público, contó a Panamá América que en la fonda "Anita", el desaparecido general de División, Omar Torrijos Herrera, siempre consumía sopas y guacho de marisco.
"Yo tenía ocho años, cuando él, llegaba a la fonda y degustaba de los platos de mariscos que preparaba mi madre", indicó Ana.
Añadió que el militar conversaba con la mujeres de este mercado.
"El sí era un hombre de pueblo", recuerda Anita, quien todos los días se dirigía con un platón a buscar camarones al puerto.
Y no sólo Torrijos Herrera saboreaba las comidas preparadas por Doña María, madre de Anita, también las disfrutaron el ex-campeón mundial de boxeo, Ismael Laguna y el popularmente conocido "Chaflán", gran entrenador de la época de los 60 y otros personajes famosos, que ya se pierden en la memoria de Anita.
Otra historia es la llegada de Rubiela Núñez, quien prácticamente nació en el Mercado Público. Ella tiene 53 años de edad y su padre, tenía 53 años en el negocio.
"Estaba chiquita y mi padre debía ubicarme en un banco para atender a los clientes, una vez recuerdo que llegó un político importante y por andar de inquieta mi padre perdió el cliente", contó Rubiela.
"Él le dedicó 53 años al negocio de la venta de legumbres, ahora me tocó a mí hacerme cargo del negocio que me heredó", señaló.
Aunque admite que el negocio no es el mismo que hace 30 años, lo que se saca de la venta da para comer y vivir tranquilos.
Dorinda Arias, forma parte de las pioneras del Mercado Público, con más de 40 años de estar trabajando ha logrado con mucho esfuerzo y sacrificio educar a sus 6 hijas y graduarlas de la universidad. El tiempo pasa y a veces uno ni cuenta se da, comentó.
"En el ajetreo de las ventas me ha tocado aprender inglés, "garlic, garlic, please", pedía un gringo y yo no le entendía", narró Dorinda.
"Ahora con el pasar del tiempo uno aprende sus cositas", manifestó orgullosa.
Pero, una conversación que nunca olvidó y que sí entendió, fue con Martín Torrijos, "yo le pido a Dios que siempre le vaya muy bien porque es Presidente", puntualizó.
Una lengua de vaca fue vendida a la primera mujer que llegó a ser Presidenta de la República de Panamá, Mireya Moscoso, en el Mercado Público.
"Nunca supe si se comió la lengua, pero yo se la vendí", recordó sonriendo Virgilio Garrido.
"Tengo 58 años de estar en el negocio de la venta de carne y he visto pasar personajes como "El Toro" Balladares, pero sólo para épocas de campañas políticas", expresó Garrido.
Nada como los tiempos en que llegaban los barcos al puertos y "bingo", se hacía el día, vendía toda la carne que tenía, dijo Garrido.
El mercado Público actualmente tien 93 años de ser creado y más de tres veces de ser cambiado.
Actualmente se encuentra entre dos avenidas importantes, la Avenida B y Balboa.
La calidad de su gente todavía es conservada.