Una situación a la que parecen haberse acostumbrados arrendatarios y autoridades, pues ya lleva meses.
Panamá América recorrió las instalaciones, una vez más, sobre todo después de que el Ministerio de Salud decretara una alerta epidemiológica ante un síndrome que ha acabado con la vida de más de 20 personas y que todavía no ha sido identificado.
A pesar de los problemas que puede acarrear para la salud de quienes acuden allí, las condiciones higiénicas son mínimas. El lugar está abandonado.
Las aguas estancadas encuentran cabida entre comerciantes, clientes, frutas, legumbres, verduras y otros productos.
Y eso no es todo, algunos productos como naranjas, sandías, papayas, ajíes, limones y plátanos, estaban prácticamente en el suelo.
Incluso, en el lugar la basura es tanta que no cabe en los tinacos.
En algunas partes se pueden observar pedazos de frutas tiradas por el suelo, lo que atrae moscas.
Entre tanto, algunos compradores aprovecharon para manifestar que tienen cierto temor al adquirir productos en estas instalaciones, pero no tienen opción.
También cada vez que llueve algunas partes del mercado quedan convertidas en piscinas.
Por otra parte, hace unos meses el Ministerio de Salud (MINSA) le exigió a la Alcaldía de Panamá que haga cumplir las medidas sanitarias en los mercados municipales.
Se trata de disposiciones que han existido, pero que muchos ignoran.
El subgerente de Mercados de la Alcaldía, Roberto Lou, sostuvo que en el Mercado de Abastos se está exigiendo que se cumplan más rigurosamente las medidas sanitarias.
Se buscan correctivos como no tener aguas estancadas.
Pero, ¿esos correctivos incluyen sanciones?
La respuesta de Lu fue no. Curiosamente dice que lo que se busca es no tener problemas con el dengue.
"Si estamos controlando el dengue, debemos dar el ejemplo", alega.
Al respecto, un arrendatario, quien prefirió el anonimato, manifiesta que cuando llueve pasan varios días y las aguas siguen estancadas en diversos sectores del mercado. Igualmente la basura no se recoge regularmente.
No obstante, según Lou, no se puede decir que el Mercado de Abastos es insalubre.
"Algunas partes se ponen insalubres por las lluvias. Un problema muy grande son los drenajes, pues por este mercado pasan las tuberías que van hacia Curundú", reconoció.
Ocurre que cuando Curundú se indunda, lo mismo ocurre en el mercado.
Recientemente Félix Quirós, encargado del departamento de Aguas Servidas del IDAAN, recalcó que ellos han estado trabajando en la limpieza de alcantarillas, pero uno de los problemas es lo obsoleto que está el único tanque de tratamientos.
El Mercado de Abastos o Agrícola Central cumplió el pasado 10 de abril, 22 años de inauguración.
En el lugar se pueden encontrar actualmente 700 puestos de ventas, entre legumbres y frutas.
Algunos arrendatarios pagan B/. 266.58 en alquiler por mes. En cuanto al agua que utilizan, tienen que pagar B/.23.30 al mes.
Panamá América estuvo en el Mercado de Abastos hace unos meses y la situación era muy similar.