TERMINÓ la Semana Santa y en las instalaciones del Mercado del Marisco, ubicado en avenida Balboa, vuelven las quejas por la falta de mejoras.
Y es que desde que fuera creado en 1995 por la Alcaldía de Panamá, con la ayuda de la Agencia de Cooperación Técnica de Japón (JICA), el lugar no muestra su mejor cara.
Los arrendatarios y usuarios tienen reclamos que se conjugan en una sola palabra: mantenimiento.
Martín Muñoz, presidente de la Asociación de Usuarios del Mercado, dijo que el sitio está prácticamente abandonado.
Consideró que al lugar le falta una mano de pintura, por mencionar algunos aspectos.
El vocero de los arrendatarios expresó que hay disposición de colaborar en las mejoras; sin embargo, aclaró que lo referente a mantenimiento es responsabilidad del Municipio de Panamá.
Las puertas de metal del mercado costaron unos B/. 3 mil, pero de su instalación hace ya 12 años.
A juicio de Muñoz, "si se les hubiese dado mantenimiento no estuvieran en ese estado".
Hay más. Se observó que varias puertas laterales están cerradas, pues se cayeron y reclaman a gritos un trabajo de soldadura.
"Esto está horrible", dijo al referirse al estado de las puertas.
Los arrendatarios se quejan de las puertas oxidadas, quebradas y el insoportable olor del área de la basura.
Además, hay que reparar las trampas que recogen las escamas del alcantarillado.
La lista de problemas continúa. Hay lámparas que no se reparan desde hace ocho años.
Varios metales de las balanzas deteriorados han caído por el peso de los productos.
"A pesar de lo moderno y con la visión que se hizo este mercado, se está quedando como el antiguo mercado de San Felipe".
Actualmente se trabaja en un problema de temperatura del cuarto frío y en la máquina de hielo, sobre un compresor quemado.
El vocero de los arrendatarios precisó que no sólo hay que trabajar en eso, ya que el mantenimiento debe ser constante para que no se deteriore la estructura.
Los arrendatarios pagan al Municipio de Panamá B/.60 mensuales por ocupación de módulos, los que suman 70.
Es decir que en un mes, en ese concepto, se paga B/.4 mil 200.
La cifra es de B/. 50 mil 400 anuales.
Esto sin contar los 19 puestos de mayoristas.
Los arrendatarios señalaron que aceptaron el pago de los B/. 60 porque se veía un lugar más moderno y se prometió que se realizarían mejoras e inversiones.
Los arrendatarios dentro del Mercado del Marisco deben pagar el costo del hielo, el uso del cuarto frío (refrigeración) y por los baños (B/.0.10 y B/.0.25).
En el Mercado del Marisco se efectuó durante tres días (lunes, martes y miércoles) una intensa jornada de limpieza, que incluyó pintura, soldadura y arreglos.
Para pintar los módulos, que lucen deteriorados, se necesita una pintura epóxica (aplicada a superficies ya lijadas y cepilladas). Se conoció que cada galón tiene un valor de B/.78. Los arrendatarios aseguraron que ellos compraron la pintura y no la administración.
Un mercado que agoniza
El sitio fue creado para albergar, en un solo lugar, a los vendedores de productos del mar.