En tres semanas he aprendido a decir algunas frases en mandarín y manejarme con las rutinas diarias, pero naturalmente apenas empiezo a recorrer un largo camino.
Con bastante frecuencia, la gente me habla en chino, y comprendo algo porque conozco algunas palabras. Cuando no sabemos cómo decirlo en mandarín, intentamos en inglés, francés, noruego, italiano, portugués, español o recurrimos a la mímica.
Lo primero que un extranjero debe aprender es cómo decir "no" en todas las formas que pueda imaginar, porque acá le ofrecen a uno de todo a morir. Te persiguen por la calle hablándote en todos los idiomas, incluyendo, además de los ya mencionados, ruso, japonés, coreano y tantos otros dialectos chinos. En esta universidad hay muchísima gente de Kazajastán, Kirguigistán, Uzbekistán, Taijikistán, y todos los otros "stán" , exrepúblicas soviéticas. Pocos estudiantes europeos; sin embargo, buena cantidad de rusos, palestinos, malayos, japoneses, indonesios y singapurenses. De América Latina, cubanos, venezolanos, peruanos, chilenos, argentinos, mejicanos, españoles, portugueses, brasileños, colombianos. No he visto centroamericanos.
La gente aquí es muy amigable, en contraste con lo que he escuchado de Estados Unidos y Europa. ¡Hay tantos extranjeros y tantas culturas! Por ejemplo, se acostumbra dar dos besos al saludar excepto a las rusas, a las cuales no se les debe besar. Casi el 60% de la población en la Universidad habla ruso. Sólo de Kazajastán hay como 300 en el primer nivel. En mi salón el 80% de los estudiantes habla ruso.
Muchas personas me hablan en este idioma porque dicen que me parezco a uno de esos tantos ".stán", por el color del cabello y todo. Ya me manejo en ruso casi tanto como en chino. ¡Al parecer soy el único ".stán" que habla español! Acá ya casi nadie se comunica en español; todos hablamos "spangnese", una mezcla de español, inglés y chino.
Los Hanzi (caracteres chinos) son muy fáciles de hacer. Es más, la profesora de Zhong He Ke y de Yuedu me ha dicho que debería ingresar a las clases de caligrafía porque escribo bonito en chino. Ya me gané un premio por mejor caligrafía del salón y del piso en que estudio. La caligrafía es bien fácil, no es tan complicada como la gente piensa. Lo que pasa es que, si no se la comprende, no sabrán cómo hacerla.
Mucha gente sorprendida porque soy zurdo y puedo hacer bien la caligrafía. Lo que ocurre es que en muchos países obligan a los zurdos a usar la derecha por ley estatal. Es extraño vivir sin agua potable, pero aún así ya me acostumbré. Llevo como ocho días sin tomar agua y me siento normal, pero estoy tomando jugos, sodas y otras cosas en botellas. El agua en botella no es tan buena como la que tenemos en Panamá. Ya me sé el nombre de todas las sodas en chino, ¡pero todavía me falta aprender a pedir vaso y hielo!
Por lo general, almuerzo y ceno con compañeros vascos y noruegos, además de panameños. También, con una gringa de padre chino y madre vietnamita que habla cantonés, inglés y mandarín bastante bien para el primer nivel. Ella está dando clases de inglés a los chinos en esta universidad. Casi siempre converso en chino con ella.
En los alrededores de la universidad hay restaurantes donde se cocina mejor y la comida es más barata. Ya nos dimos cuenta que convienen más las comidas de grupo, por calidad y costo, que ordenar platos individuales.
Fui a la Gran Muralla desde las ocho de la mañana. El paseo costó 20 yuanes (menos de tres dólares), pero sólo incluyó el viaje, así que llevé hamburguesas, emparedados u otra cosa, porque todavía no sabemos cómo es la comida donde vamos a llegar.
La contaminación es preocupante. A los 200 metros ya no se ve mucho. Por suerte mi universidad está lejos del centro y no se siente tanto.
El día que llegamos nos dijeron que ni nos preocupáramos por la contaminación, porque las partículas son tan grandes que no pasan por la nariz.
En la Plaza Tian"anmen se celebran actividades por el 57 aniversario de la república.
El tren es muy bueno. Un poco lento, pero es mucho mejor que ir en bus con los super tranques que se forman.
Estoy dando cuatro materias con tres profesoras: Conocimiento del Mandarín, Mandarín Oral, Comprensión de Lectura y otra cuya traducción desconozco.
Mi nombre en mandarín es Yao Yalu (mis profesoras dicen que es un nombre muy bonito). Otro día, cuando tenga más tiempo, les mostraré cómo se escribe en Zhongwen.
Zaijian! (¡Hasta luego!)