Cuatro delincuentes fuertemente armados, acudieron ayer a la gasolinera Delta de Calle 9, en Villa Rica, Pueblo Nuevo, para robarse lo recaudado en las ventas del día.
La actitud firme de los asaltantes se debía que portaban una Ak-47 y a la apariencia del guardia de seguridad de la gasolinera. Un hombre de apariencia senil, de unos 60 años, con semblante amargo, vestía el uniforme de guardia de seguridad y portaba un revólver sujeto a su cinturón.
El señor vigilante, a eso de la 1:00 a.m., miraba los alrededores de la gasolinera, como lo ha hecho en los últimos tres años. Su acción llenaba de confianza y seguridad al único dependiente que labora en ese turno.
De pronto se acercaron los cuatro hombres, con actitud sospechosa y sacaron su arma AK-47.
Pero antes de que pudieran sostener la peligrosa arma de guerra y apuntarle al guardia, para neutralizarlo, y ejecutar el robo, éste al mejor estilo del viejo oeste, disparó contra los malhechores.
Sin darle tregua a los delincuentes, se aventuró a atacarlos, tiro a tiro, sin importarle que su arma de reglamento, no podía competir con la AK-47.
En su hazaña logró derribar a uno de los asaltantes, a quien le causó heridas leves, pero que inhabilitó a sus secuaces, quienes asustados lo sacaron a rastras del lugar.
Como pudieron escaparon corriendo del lugar y dejaron el arma en una colina de baja altura, ubicada detrás de la gasolinera.
Después del susto.
Ahí quedaba el señor con un aire de alivio pero todavía impactado por el acontecimiento, que le pudo costar la vida.
Sin embargo se secó el sudor de su frente y esperó a que llegaran los policías, que lo tomaron del brazo y lo llevaron a una sub estación policial cercana, para que explicara lo que había sucedido, pues los delincuentes habían desaparecido de la escena.
El dependiente, sólo alcanzó a esconderse para resguardarse de la lluvia de balas que calló sobre la estación.
Los asaltantes de tener éxito se habrían hecho de un botín de B/300.
Pesquisa.
Luego del incidente, los agentes policiales armaron un fuerte operativo, que dio con la captura de dos personas para su investigación.
Al momento de la detención los dos hombres no portaban documentos, pero dijeron llamarse Darren Oniel Brown Mayer y Franklyn Aparicio Linares, por lo que no se descarta que se trate de menores de edad.
Otro robo.
Entretanto, una gasolinera ubicada en Calle 5, Avenida La Pulida, en Río Abajo, ha sufrido en menos de una semana tres asaltos.
Allí laboran dos dependientes que viven atemorizados y un poco cansados, de un grupo de delincuentes que acuden al lugar a robarles.
En la primera ocasión, el fin de semana pasado, se encontraba, uno de ellos de turno en la noche, cuando aparecieron los asaltantes, que según él viven cerca, lo encañonaron y se llevaron B/. 80.
Días después le tocó el turno a su compañero, un señor de apariencia humilde.
Los mismo, asaltantes lo abordaron con armas en manos y le robaron B/300 de la empresa y B/30 de su décimo. Este robo hizo que él y su hija menor pasaran hambre ese día, pues quedó sin dinero para comprar alimentos.