Así como la estrella de Belén guió a los magos al pesebre del Niño Jesús, una luz de amor iluminó el encuentro de una familia de San Miguelito con el niño, al que han hecho un miembro importante de ella. La familia sabe que lo tiene prestado, pues los padres biológicos del menor viven en condiciones paupérrimas en la frontera colombiana. Lo dejaron a los tres meses en un centro de salud porque no tenían con qué alimentarlo y mucho menos para los servicios médicos.
Desde Darién fue trasladado a los tres meses hacia Nutre Hogar, donde luego se dieron cuenta que era sordo. La nutricionista de la institución, Sandra Vergara, recuerda que al niño lo llamaban y no respondía, por lo que durante una visita médica le detectaron el problema auditivo. Guzmán es encantador, lleno de vida y con muchos sueños, entre ellos ser un gran pintor. Adelina Duarte es uno de los ángeles del niño dispuesta a hacer todos sus sueños realidad. Confiesa que no sólo le dan al pequeño un techo seguro, sino mucho amor. Es su maestra y amiga.
Tascón Guzmán tiene dos hogares y cuando crezca podrá elegir qué es lo que desea.
”Podrá ir y venir cuando lo desee, las puertas en mi hogar siempre estarán abiertas", confiesa la señora Adelina.