Quizás muchos mañana empiezan a ahorrar para comprar un carro en el nuevo año, pero otros añoran una vivienda, pues el infortunio se las arrebató.
En este año, 10 incendios dejaron sin casa a más de 400 familias en la ciudad de Panamá.
El siniestro más reciente ocurrió a las 3:40 de la madrugada del pasado viernes 28 de diciembre en calle cuarta de Río Abajo, en el complejo conocido como Casa Green.
Según informes del Cuerpo de Bomberos de Panamá (CBP), el incendio, de grandes proporciones, arrasó tres viejos caserones, uno de los cuales estaba condenado.
Esas 41 familias que ponían sus esperanzas en otras cosas, ahora lo hacen en una vivienda.
Desesperanza, llanto y tristeza nublaron a un sector marginado, donde la pobreza se palpa en las arrugas de los ancianos.
Vielka Camargo, una de las afectadas, lo sabe muy bien, por lo que sus esperanzas se centran en empezar de nuevo.
La situación no ha sido fácil para 512 familias capitalinas que perdieron su apartamento o casa en este año producto de un incendio.
Según cifras del Ministerio de Vivienda (MIVI), se trata de 2,049 personas.
Recuento
El 1 de enero, primer día del año, se registró un fuego entre El Chorrillo y Santa Ana, donde 15 familias perdieron sus casas.
Nueve días después, el 10 de enero, las autoridades de Vivienda estaban nuevamente atendiendo otro, pero en un inmueble privado en Santa Ana, donde 10 familias resultaron afectadas.
Al día siguiente, el 11 de enero, once familias de Calidonia fueron afectadas por un siniestro.
Grande fue la sorpresa cuando el 31 de enero, último día de ese mes, otras 18 familias de Pueblo Nuevo reclamaban ayuda por las secuelas de las llamas.
Luego en marzo se registró un incendio en Curundú de grandes proporciones el 21 de marzo en el Sector "S" afectando a 121 familias y el 21 de mayo las llamas tocaron a 104 familias en el sector conocido como El Triángulo.
El 12 de junio se afectaron 102 familias en calle Próspero Pinel y 15 en Santa Ana.
La desesperación y el llanto se volvió a vivir en la ciudad el 23 de noviembre en San Felipe, donde 14 familias lo perdieron todo.
El 25 de diciembre una familia en Juan Díaz fue afectada por un fuego.
Ayuda
En el MIVI se sienten satisfechos por la labor realizada y es que en todos los incendios hubo coordinación y se gestionaron las soluciones.
La ministra Balbina Herrera acudió a darle las soluciones a las familias y añadió que para el 2008 se harán mejoras en sectores como Santa Cruz y los edificios de Barraza, además se acondicionarán los ascensores de Barraza y Los Libertadores.
Virginia Miranda, una profesora asignada a la dirección de Desarrollo Social del ministerio, sabe que la tarea no es fácil, por eso se organiza para gestionar la solución habitacional de los afectados.
No miran únicamente resolver el problema de la vivienda, sino el problema en conjunto, de manera social, atendiendo las necesidades específicas de las familias.
Para el subdirector de la Oficina de Seguridad del CBP, Adelaido Rojas, las estructuras habitacionales construidas con madera son habitadas por personas de bajos recursos y por eso no se tiene el necesario nivel de seguridad.
Lo que se requiere es alarmas contra incendios, extintores, gabinetes con mangueras.
Hay que tener cuidado con las velas, cigarrillos y electricidad.
Varios expertos en la psicología dijeron que estas personas quedan con trastornos, que deben ser tratados con un médico.