LA IGLESIA Católica y representantes de la Alianza panameña Por la Vida, ganaron una batalla a medias.
Aunque ambos rechazan que se practique cualquier tipo de aborto, finalmente la Comisión de Gobierno decidió no alterar el artículo 144 que en el Código Penal actual permite esta práctica.
Este artículo señala que no será penalizado el aborto " si es realizado con el consentimiento de la mujer cuando se trata de un producto consecuencia de una violación carnal". De igual forma según este artículo, no habrá sanción si el aborto se realiza por graves causas de salud que ponga en peligro la vida de la madre o del producto.
Para el padre Fernando Guardia Jaén, que acudió ayer a la sesión legislativa, la posición tradicional de la Iglesia Católica siempre ha sido la de rechazar el aborto, " porque abortar es matar".
Sostuvo que una vez aclarado que la Asamblea va a dejar la legislación tal como está, a pesar de que no entra al fondo del problema, es mejor dejar la redacción así "por el bien de paz". "Por el bien de paz no se va abrir esa puerta a la permisividad del aborto", enfatizó.
La excepción que generó polémica está contenida en el artículo 165 del proyecto de reformas penales que en uno de sus acápites despenaliza el aborto cuando es realizado con el consentimiento de la mujer, por graves causas de salud física o "psíquica" que pongan el peligro su vida o la del producto de la concepción.
El aspecto psíquico según los críticos, podría abrir el abanico para la prácticas del aborto, y es precisamente esa posibilidad a la que se oponen.
Giancarlos Candanedo, tras conocer la decisión de los diputados señaló que la Alianza Panameña por la Vida se mantendrá vigilante durante toda la discusión del proyecto para que a nadie se le ocurra introducir cambios.
Para el presidente de la Comisión de Gobierno, el diputado Raúl Rodríguez, si el artículo 144 del Código Penal vigente ha permitido que el pueblo haya vivido en paz y armonía, "no somos nosotros los diputados los que vamos a promover una confrontación entre panameños".
Previo a la decisión de mantener la legislación sobre el aborto tal y como está, unos 12 mil jóvenes le pidieron al presidente Martín Torrijos, a través de una carta, no permitir su modificación.
"Le hacemos entrega de nuestra petición, por medio de estas firmas recabadas, para que todo Panamá esté enterado de que nosotros, los jóvenes, decimos sí a la vida desde la concepción", decía un párrafo de la misiva.
Una batalla contra el aborto ganada a medias
El ex defensor del Pueblo, Liborio García, quien también acudió a la protesta sostuvo que el aborto es un crimen.