Nación

Una buena educación para sus hijos


Como buen padre de familia, el nuevo presidente y su esposa Vivian Fernández de Torrijos, aseguran una buena educación para sus hijos: Daniela, de 11 años y Martín Jr. (9 años). Nicolás, de 3 años, no está en edad de recibir educación formal.
Se trata de una pareja presidencial joven con hijos chicos. La jornada escolar para los dos primeros niños se inicia a las 7:30 a.m. y termina a las 2:00 p.m., en el Colegio Brader, un centro de educación católica localizado en la Urbanización Chanis, corregimiento de Parque Lefevre.
El centro educativo brinda servicios de educación inicial, primaria, premedia, media y un programa de servicio social.
Ofrece una educación integral con firmes valores éticos, integración de los estudiantes con Necesidades Educativas Especiales (NEE), conciencia social, visión, una curícula abierta con apoyo de los padres de familia, trabajo colegiado y solidaridad.
La educación es bilingüe. El Panamá América pudo conocer que el colegio es considerado un centro de educación para estudiantes de familias con un ingreso medio alto.
Los costos de la educación dependen del nivel que cursa el estudiante.
La matrícula tiene un valor de 300 dólares y las mesualidades están por el orden de los 150 dólares; varía según el grado o nivel del alumno.
En el colegio impera una férrea seguridad, para proteger a los estudiantes. Son estrictos. Sólo quien aparece registrado como acudiente puede retirar a un alumno del centro educativo. Quien represente al acudiente deberá presentar una autorización.
El año lectivo es similar al de la mayoría de colegios particulares y oficiales del país.
La señora nos envió un mensaje de que se sentía indispuesta y que sólo daría entrevistas si el equipo de comunicación del presidente lo autorizaba.
Ahora las cosas han cambiado. Tiene una agenda, hay un seguridad que toma el mensaje y hay que coordinar la entrevista.
No hubo fotos, sólo algunos comentarios de quienes la conocieron y que coincidieron con ella en algunos lugares.
Una de ellas la definió como una mujer muy reservada, tranquila, callada y de profundas convicciones cristianas, que acudía a la iglesia de Guadalupe.
Otros la recuerdan por su sencillez y entrega a su fe.
Nosotros apreciamos a una persona de convicciones firmes, sencilla y aunque tenía que seguir un protocolo, ella misma salió a exponer las razones por las que no hablaría a la prensa.
Carácter firme, celo por su intimidad y sencillez, es lo que por ahora, advertimos. Tenemos cinco años para ver emerger otras cualidades.


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166203
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América